Iván Barrera (Santa Cruz de Tenerife) | El sueño del Lenovo Tenerife en la Copa llega a su fin. El Lenovo Tenerife luchó y puso toda la carne en el asador, pero un soberbio Unicaja se convirtió en el campeón de la Copa del Rey (80-83).
La finalísima echó a andar con los dos equipos muy enchufados. Había un título en juego y la tensión se podía palpar desde el inicio. El intercambio de golpes era la constante. Lo que provocaba que la igualdad fuera la tónica dominante en el primer cuarto. El resultado fue que los primeros diez minutos terminaran con un marcador muy ajustado (16-17).
El comienzo del segundo acto vino acompañado de un ligero arreón tinerfeño. Bajo la batuta de Marcelinho Huertas el representativo impuso su ley y consiguió la máxima diferencia a su favor (30-26). Ahí Ibon Navarro pedía tiempo muerto. El trabajo defensivo aurinegro estaba siendo superlativo. Sin embargo, los de Málaga no iban a irse del choque y se fueron a los vestuarios perdiendo solo de dos dígitos con una buena respuesta (39-37).
El regreso del descanso tuvo un claro dominador: el Unicaja. Los malacitanos le dieron la vuelta a la contienda gracias a un entonado Dario Brizuela. No obstante, los hombres de Vidorreta pusieron fin rápidamente al buen momento andaluz con un impresionante 14-0. Aún así, la guerra no estaba ganada. Los del Martín Carpena tenían mucho que contar y con un gran acierto desde el perímetro lograron que el duelo llegara al rojo vivo al cuarto decisivo (60-60).
Los últimos diez minutos iban a decidir todo. En esta tesitura el equipo de Ibon Navarro fue más fuerte. Pese a tener a Marcelinho Huertas en estado de gracia, los malagueños consiguieron un doloroso +8 (70-78). Una distancia que machacó al Lenovo Tenerife mentalmente. Finalmente, el Canarias no pudo meterse de nuevo en el duelo y el Unicaja Málaga se convirtió en el campeón de la Copa del Rey (80-83).
Derrota dura, muy dura. Era la ocasión perfecta para levantar al fin un título nacional. Una auténtica pena. Toca levantarse y volver a intentarlo. Pronto será el turno aurinegro.