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El sueño de Javier Pérez hecho fútbol

Redacción Deporpress | A nadie se le escapa que Javier Pérez era un soñador. Un romántico del balompié que se ilusionaba con un Tenerife que brillara sobre el campo. Un Tenerife que diera espectáculo y que dejara su sello por toda Europa. En este sábado, y cuando se cumplen diez años de su fallecimiento, hablamos con los que fueron algunos de los protagonistas que conviertieron en realidad el sueño de Javier. Jugadores que plasmaron sobre el verde los que son, por el momento, los mejores años del CD Tenerife. Y tres jugadores representativos de esa época son, sin duda, Toño Hernández, César Gómez y Felipe Miñambres.

Todos recuerdan perfectamente cuándo conocieron a Javier. César Gómez rememora aquel momento. “Fue cuando vine a firmar aquí, estábamos de concentración en el Príncipe Paz y junto a Alexis Trujillo, que entonces también venía a firmar, nos dio la bienvenida y estuvimos charlando sobre lo que nos esperaba”, comenta. Toño Hernández tampoco olvida aquel día tan importante: “conocí a Javier Pérez en el club el día de su presentación como parte de la nueva junta directiva, aunque conocerle realmente me llevó unos años; no fue hasta su llegada a la presidencia cuando empezamos a tener mayor contacto”, afirma el zaguero.

En el apartado humano, Hernández apunta que “era una persona muy decidida y arriesgada con objetivos que podían parecer inalcanzables”. Gómez es más explícito: “Mi primera impresión fue la de un loco”, asiente con el esbozo de alguna sonrisa. “El Tenerife era un equipo que estaba acostumbrado a escapar como podía del descenso en los pocos años que llevaba en primera y aquel hombre nos hablaba de entrar en UEFA y al principio pensaba: ¿Qué me está diciendo? Luego, como le ha ocurrido en la historia a todos los grandes locos, al final eran adivinos o genios porque son personas distintas y con una capacidad de ver lo que otros no ven y, encima, de saber cómo hacerlo”.

Lógicamente a Javier Pérez se le recuerda por su gestión. Hacer grande a un equipo y competir con los mejores era su obsesión y así lo recuerdan también los futbolistas. Para el madrileño “no ha habido y no sé si habrá -ojalá, pensaba en voz alta-, alguien en Tenerife que capaz de construir lo que él construyó. “Creo que fue la cabeza visible de un Tenerife grande, que probablemente sólo él tuvo en mente. Supo rodearse de gente que desarrolló lo que era su proyecto. El grancanario apunta en la misma línea aunque prefiere «no juzgar su labor”, ya que “eso solo pueden hacerlo los aficionados que vivieron después de 29 años y a lo largo de su presidencia momentos muy complicados, pero también momentos de gloria que son parte de la historia de esta entidad”. “En lo personal”, sentencia, “fueron los mejores años de mi carrera deportiva con vivencias inolvidables”.

Pero, ¿Por qué razón recuerda que se sintiera más orgulloso Javier Pérez de aquella época? César lo tiene claro: “el famoso contrato con las televisiones”, sentenció. “Consiguió un contrato que causó la admiración de muchos equipos de la Península” Para Toño Hernández “sin duda de lo que más orgulloso se sentía era de haber puesto a su equipo en Primera División tras décadas en categorías inferiores. Jugar la UEFA culminó los sueños que tenía para el Tenerife.

Lamentablemente la mayoría echamos especialmente de menos a alguien cuando se marcha y con alguien de la grandeza de Javier Pérez, esto no iba a ser menos. “Es un momento donde probablemente mucha gente piensa que hace falta un Javier Pérez para volver a ser grande”, comentaba el actual agente de futbolistas. Para el técnico, “ahora no se recuerda lo malo que se dijo de él, especialmente en sus últimos años al frente del club”.

Pero cuando la triste noticia llegó, no por esperada fue menor su impacto. “Estaba pendiente porque sabíamos que estaba muy mal y llegó la llamada que nunca quieres recibir. Fue un momento en el que todos repasamos en horas lo vivido con él”, comenta Hernández. Para Gómez, “parece que son ese tipo de personas indestructibles pero al final se fue y lo único que queda es su recuerdo, que ya es bastante. Es difícil que alguien consiga dejar un recuerdo tan grande después de haberse ido hace tanto tiempo y con la convicción de que seguirá durante muchos años”.

FELIPE MIÑAMBRES: “El espíritu que él quería y la forma de llevar el club es lo que se echa de menos”

El actual director deportivo del Rayo Vallecano también quiso estar en este homenaje a Javier Pérez. “Lo conocí ya en Tenerife porque el fichaje lo negocié con Santiago Llorente y no tuve trato con él hasta que llegué”, afirma Miñambres. La primera impresión “fue de una persona soñadora y con la idea de hacer más grande al Tenerife. Cuando lo ves te da la sensación de una persona enérgica”.

Sobre su relación con Javier Pérez comenta Felipe Miñambres que “con toda la plantilla mantenía una relación cordial pero con la misma distancia hacia todos. El primer año no fue bueno para mí y nunca recibí una llamada del club para sentir la presión por el coste de mi fichaje sino que todo fue con naturalidad entonces, en ese aspecto, dejaba más hacer a los profesionales. Con el paso de los años, la relación se va acotando positivamente y tienes más contacto por el tiempo que llevas en el club”.

Para el de Astorga, su principal virtud fue que “era un negociador complicado. Siempre los agentes de jugadores decían que él y Lendoiro eran los más duros negociando. Era de una personalidad muy fuerte”.

El mejor recuerdo que tiene el leonés de su relación con Javier fue “durante mi primer año que se antojó muy complicado”. Rememora Miñambres que “Javier habló con mis padres y ellos le explicaron que yo no estaba jugando bien y que igual era mejor que buscara una alternativa para salir. Estando en un año muy malo, Javier le dijo a mis padres que estuviesen tranquilos que iba a triunfar en el Tenerife y que todo iba a cambiar. Para mí eso fue muy importante y que tuviese esa confianza en mí es el mejor recuerdo”.

Olvidar la trayectoria como presidente de Javier Pérez “es complicado”, según Felipe, “porque hemos competido de tú a tú con equipos muy grandes y claro, ahora es muy difícil conseguir eso y seguro que se echa de menos. Pero el espíritu que él quería y la forma de llevar el club es lo que se echa de menos y los logros que se consiguieron demuestran el éxito de su trabajo”.

Sobre el momento de su fallecimiento, recuerda Miñambres que “me tocó de manera cercana porque recuerdo que yo estaba en Salamanca. Semanas antes había estado por la isla y evidentemente lo viví muy de cerca. No tenía un contacto directo con él pero si con su hija que estaba en Salamanca y fue muy triste todo”, concluye el leonés. Lo que queda claro es que cuando charlas con protagonistas que hace mucho tiempo que abandonaron al club o lo haces con personas que siguen aún en la isla, el recuerdo de Javier Pérez sigue -y seguirá latente-, por mucho tiempo.