Redacción Deporpress | El CE Sabadell que entrena Antonio Hidalgo consumó su descenso a la Primera RFEF (anterior Segunda B) ayer domingo. A pesar de su triunfo 0-2 en Anduva frente al CD Mirandés, los resultados no acompañaron a los arlequinados, que descienden una temporada después de haber regresado al fútbol profesional.
Sin embargo, y según apuntan medios de Burgos y de Sabadell, la incertidumbre económica en los castellanos, con grandes deudas con sus jugadores, hacen aferrarse a un clavo ardiendo a los catalanes, para salvar la categoría en los despachos.
La plantilla del Burgos CF ha denunciado a la Asociación de Futbolistas Españolas (AFE) por el impago de las mensualidades desde abril hasta el final de temporada, que finalizó con el ascenso deportivo a la Liga Smartbank. Además tienen pendiente de cobro su anterior ascenso a Segunda División B (unos 300.00 euros) y la prima por este último al fútbol profesional (que ronda el millón de euros).
Esa es la última baza que le queda al Sabadell, que no pueda el Burgos cumplir con los jugadores que le han denunciado y se produza un descenso administrativo del equipo. La fecha límite, en principio, es el próximo día 30 de junio, por lo que la entidad burgalesa tiene todavía un mes para cumplir con sus deudas.