Por @ivanvillanua
De poca cosa se puede hablar hoy en plena efervescencia callejera a cuenta de la llegada de sus Majestades. Mi preferido es el Rey Concepción y yo le he pedido un par de cosas, entre ellas que Cervera siga al frente del equipo hasta final de temporada y que, si todo sale bien, se le renueve. No es que sea un hombre parco en palabras (más bien la desconfianza le ha llevado a alejarse del entorno y solo charlar con quien cree que no puede dejarle en la estacada), pero le cambio cualquier conversación conmigo o el resto de colegas de profesión a cambio de que siga por este camino de puntos y victorias.
El Tenerife ha aprendido a ser efectivo antes que coqueto. A ganar por encima de cualquier exhibición al estilo blaugrana que se precie. Como aquel Eibar de Mendilibar donde jamás se le vio un taconazo o una rabona en su plantilla y, sin embargo, se quedó a un punto de ascender a Primera División. Habrá quien piense que pueden compaginarse ambas cosas, pero por si acaso, es mejor llegar cuanto antes al vaso medio lleno (50 puntos), que esperar a sufrir una taquicardia a finales de mayo.
En medio, dos asuntos que me gustaría destacar: el primero, la renovación de Ayoze que, después de Reyes se hará oficial de una vez por todas. Me sorprende mucho y bien la capacidad de oratoria del chico. Tiene la cabeza muy bien asentada y entiendo que, pronto, lo veremos jugando en alguno de los grandes de Europa. Pero mientras tanto, el pibe deja claro que lo único que quiere es seguir jugando en el Tenerife. Luego, cualquier reclamo tuitero acerca de que se cierre su renovación cuanto antes es una tontería, porque tanto Ayoze como el club saben de sobra que el tema está más que hecho.
Lo segundo que me preocupa es que Medina y Cervera aún no se hayan sentado a hablar sobre las posibles incorporaciones en invierno. Tras el encuentro en Murcia volvió a dejar caer que de momento no se había hablado nada de fichajes. Vamos, que ni hubo café por navidad ni mucho menos escribieron juntos la carta al Rey Concepción quien no cargará con el carbón este año después del espaldarazo de Paulino Rivero recientemente, que tiene claro que su continuidad es la mejor opción en estos momentos.