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El reto de Carlos Abad

Redacción Deporpress | El 31 de julio de 2020 se cumple el contrato a préstamo de Carlos Abad con el Xanthi griego. El canterano tinerfeño regresa a la Isla para incorporarse a la disciplina del primer equipo –a partir de agosto-, con quien guarda contrato hasta el próximo 30 de junio de 2022.

La primera experiencia fuera de España se desarrolló con éxito, donde firmaba con un propósito claro: “Después de las experiencias que he tenido de salir cedido, que ha sido siempre a última hora, vino el Xanthi […] Por empezar desde el principio con el equipo, porque a la larga se nota si llegas al final, en la relación con los compañeros, en todo. Quería empezar de cero en un equipo”, confesaba en una pasada entrevista a ADN Blanco. Y la jugada le ha salido bien: titularidad indiscutible –más de 2.000 minutos-.

A Abad se le presenta su mayor reto este verano: convencer a Juan Carlos Cordero y el próximo inquilino del banquillo blanquiazul –las quinielas apuntan a Fran Fernández- para quedarse de una vez por todas en el CD Tenerife. Porque el guardameta portuense, con la única ha salido cedido en cuatro de las últimas cinco campañas: dos años de cesión en el Real Madrid Castilla, una en el Córdoba y este pasado curso en el país heleno excepción de la campaña de la 17/18, donde tuvo un papel testimonial con ocho partidos –cuatro en Liga y otros tantos en Copa-.

Cada vez que salgo del Tenerife, lo hago con la idea de poder volver la temporada siguiente con opciones de jugar”, confesaba en una anterior entrevista el guardameta portuense. Y es que los tinerfeños tienen cubiertos los palos con garantías: Ortolá cuenta con contrato hasta 2021, dejando una buena carta de presentación en su primer año; asimismo, Dani Hernández renovaba otro año más, lo que le cierra puertas en esa carrera hacia la lucha por uno de los puestos. Asimismo, y aunque no tiene contrato profesional, la entidad tiene en la recámara a otro portero como Ignacio Otoño.

Con este panorama, el futuro del meta como blanquiazul continúa en el aire, con tres posibles variantes: ganarse un puesto, aceptar otra cesión o encontrar un acuerdo de desvinculación. Lo que sí parece seguro es que Abad luchará hasta el último segundo por hacerse con la confianza de los mandamases del primer equipo.