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El regreso del hijo pródigo

Redacción Deporpress | Artífice de la temporada más ilusionante desde el regreso del CD Tenerife a Segunda División. José Luis Martí se quedó a 90 minutos de tocar el cielo en el Coliseo Alfonso Pérez, donde los de José Bordalás robaron de un plumazo las aspiraciones de élite de un equipo insular que marchaba a Madrid con la mínima ventaja (1-0).

Casi tres años después de su marcha, regresa por segunda vez el tercer entrenador con más partidos de la historia blanquiazul, así como uno de los grandes iconos como capitán en su etapa de jugador, donde vivió el ascenso con Rafa Benítez, así como dos temporadas extra hasta que su fútbol exigía retos mayores.

Un regreso exprés donde estará acompañado de su compañero de viajes favorito: Fabián Rivero, como segundo entrenador. Juntos, llevan la manija de un CD Leganés que no termina de convencer en Butarque en cuanto a juego, pero donde los resultados le dan la razón absoluta con una de los plantillas más temibles de la categoría de plata, situados en tercera posición.

Solo dos precedentes enlazan a Martí como rival en los banquillos contra el representativo. Se produjo en el curso pasado, con cara y cruz. Los suyos ganaron, entonces en las filas del Girona, por la mínima con un gol de penalti de Stuani, superando así a los de López Garai. Diferente fue la película en la segunda vuelta, donde cedió en el Heliodoro –también con una mínima renta- ante los de Baraja, merced al solitario tanto de Nahuel Leiva (19/01/2020).

Diferente historia fue como ‘enemigo’ futbolístico. Ganó cuatro de seis. Esas citas se dieron vistiendo los colores del Mallorca, donde salió vencedor en tres de ellas, con un empate y un positivo blanquiazul. Luego, en las filas de la Real Sociedad, fue clave en el retorno a Primera; y además, marcó uno de los goles del triunfo en el Heliodoro con los ‘Txuri-Urdin’ (1-2).

La entidad dirigida por Miguel Concepción confió en él durante el curso 2015/16 como sustituto de Raúl Agné, consiguiendo con solvencia el objetivo mínimo de la permanencia. Al año siguiente, se quedó a un paso del ascenso a Primera División, mientras que cerró su etapa un 3 de febrero de 2018, en el Nuevo Los Cármenes, con derrota ante el Granada de José Luis Oltra, pese a un arranque ilusionante. Luego, le llegó la oportunidad en el Dépor, a finales de temporada, donde consiguió clasificarlo para el playoff de ascenso, pero volvió a desaprovechar una cómoda ventaja ante una de sus excasas: el RCD Mallorca. Los coruñeses no contaron con él para la siguiente, pero sí un Girona que partía con el claro objetivo de ascender directo, aunque no terminó de cuajar como sustituto de Juan Carlos Unzué. Y en su primer proyecto desde cero una vez salido del archipiélago canario, camina con paso firme con otro de los candidatos a pujar por el retorno a la élite.