Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Dani Martín Abreu (28/06/2007) es el último joven talento tinerfeño captado por el departamento de captación del Real Madrid. Vinculado desde los cuatro años al Atlético Barranco Hondo, su calidad sobre el verde ha permitido una llamada soñada para cualquier niño enamorado del fútbol. Un desembarco en la capital, dentro de uno de los mejores clubes del mundo.
Desde DEPORPRESS, hablamos con tres figuras claves dentro de sus primeros pasos en el mundo del fútbol hacia un crecimiento para la profesionalización: el propio Martín Abreu; su entrenador actual y director de la escuela de fútbol, Texe Medina; y su antiguo técnico en el Atlético Barranco Hondo, César Díaz Delgado.
“Me siento orgulloso de mí mismo. Siento que he conseguido uno de mis grandes sueños. Estoy ilusionado, con muchas ganas de empezar”, contesta Dani en una lucha para romper su timidez ante la grabación de sus primeras palabras.
El futbolista elegido por la cantera blanca formará parte de las filas del Cadete B. El cierre de su fichaje, ya firmado, se gestó ante el desconocimiento del propio chico. No fue hasta el final de las negociaciones cuando se llevó una inesperada y agradable sorpresa. “Me enteré un día cuando mi padre me dijo que teníamos un almuerzo en el sur con Texe y mi representante, Samu Fernández. Le pregunté que por qué motivo, pero me dijo que ya lo vería, que me sorprendería. Cuando llegamos, me comentaron Samu y Texe que iba a llamarme el Real Madrid. No me lo creía”, expresa todavía con asombro.
Fue a los ocho años de edad cuando Dani fue consciente de que el fútbol era lo que más amaba en su vida. “Me empezó a gustar de verdad durante mi etapa Benjamín. Estaba ilusionado, con ese sentimiento de que mi sueño era crecer para intentar llegar lejos”.
Sobre la reacción de sus amigos y círculo más cercano, agrega que “no se lo creían; cuando lo comenté por primera vez, me dijeron: ‘¿eso es verdad?’. Estoy orgulloso porque vi que estaban felices por mí, aterrizando en el mejor club del mundo”.
Porque Martín Abreu no esconde su pasión por la entidad merengue. “Siempre he sido del Real Madrid”. Cuestionado por sus referentes, lo tiene claro. “Kroos y Modric, ya que se desenvuelven por la zona donde juego”. Y es que Dani es un jugador que se define como “completo, que puede prodigarse en tareas ofensivas y defensivas. No soy especialmente técnico con el balón en los pies, pero defiendo bien atrás y meto bastantes goles”.
A la espera de cerrar una fecha para un billete único de ida, responde que están a la espera de cómo avanza la pandemia, pero todo apunta a que desembarcará en la capital madrileña entre julio y agosto. Mientras tanto, asimila su ascenso a una burbuja hasta ahora desconocida. “No me imagino todavía el escenario porque estoy impresionado”.
Una nueva etapa en su vida donde reconoce que el fútbol es su única y gran pasión. “No tengo más hobbies. Me gusta ver partidos, pero sobre todo, jugar en el campo”. Sobre los estudios, reconoce “llevarlos bien”, aunque también añade que ha apretado el acelerador. “Cuando me enteré que me iba para Madrid, me he puesto aún más las pilas para sacar todo con buenas notas”.
Tenerife, Villarreal… y Real Madrid
Texe Medina es una de las figuras claves dentro del proceso de crecimiento deportivo de Dani. Exfutbolista, cuenta con la experiencia en primera persona como grado extra para llevarlo por el buen camino.
Un sendero que pudo ser diferente, pues el cúmulo de casualidades, dentro de las circunstancias atípicas por la Covid-19, pudo haber terminado con el lucimiento de otros colores. “Todo arranca alrededor de marzo de 2020, antes de la primera ola del coronavirus. Me puse en contacto con Olaf Bonales y José Ángel Casalderrey, quienes fueron mis representantes durante mi etapa de futbolista, con el objetivo de que ayudaran a algunos chicos de nuestra escuela. Teníamos una generación del 2006 que venía pisando fuerte”.
Sin embargo, con un año más, Dani Martín estaba demostrando que era un alumnado aventajado respecto al resto de su clase. “Vimos que estaba al mismo nivel que los de 2006. Queríamos ayudarlo porque es como de la familia, de Tenerife y cuenta con unas cualidades por encima de los jugadores de su edad, de ahí que en su momento decidiéramos que tenía capacidad para competir contra niños con uno o dos años mayores que él”.
En una primera reunión, a modo de toma de contacto, Texe se reunió junto a Olaf, José Ángel y el padre del chico: Toño. “Barajamos las posibilidades para ofrecerle ayuda y, envueltos en la ventana de invierno de diciembre de 2019 a enero de 2020, vimos cómo iba pasando el tiempo sin novedades”.
Las notificaciones llegarían a finales del primer trimestre de 2020, con una primera llamada: la del CD Tenerife. “Contactaron con nosotros porque querían incorporarlo a su cantera. Nos generó mucha ilusión, ya que es lo máximo a lo que puede aspirarse aquí como club profesional, además de que para cualquier niño de la isla es un orgullo vestir sus colores. Se lo trasladamos y recibió la noticia con felicidad, pero fue pasando el tiempo y salieron alternativas fuera”.
Fue durante ese intervalo, hasta la llegada del verano, cuando los interrogantes afloraban sobre las mentes del círculo de Dani Martín, mientras la pandemia castigaba a nivel mundial, con diferentes sectores –incluido el deporte- azotados por sus consecuencias. “Se generó incertidumbre, ya que estaba la duda de si apostábamos por el CD Tenerife o probábamos fuera, con la opción de que la oferta blanquiazul desapareciese”. Fue justo en ese momento donde Dani adquirió la madurez necesaria para decidir sobre su futuro. “Fue valiente, quiso arriesgarse y entendió que si lo habían llamado una vez, podría volver a repetirse en el futuro”.
En el periodo estival, se produjo un nuevo avance dentro de ese objetivo de marchar a la Península. “A través de su agencia de representación Eugenio Botas, organizaron un campus de verano para medirse a canteras de Primera División entre niños que representan. Participó, estando al nivel de quienes serán sus próximos compañeros y rivales, como Pablo Melero o Sergio Esteban. Sorprendió a muchos, incluyendo al entrenador Infantil del Villarreal, surgiendo la posibilidad de hacer allí unas pruebas”, pero la pandemia frustró dichos planes. “Hubo dudas cuando todo se congeló sobre si habíamos o no tomado la decisión correcta. Se generó nerviosismo, donde todos aquellos que rodeamos a Dani nos hacíamos idéntica pregunta. Además, con el coronavirus, no podíamos exponer al chico porque se jugaban los partidos a puerta cerrada”.
Pero a veces, todo sucede por algo. Y el destino le brindaría una ocasión inesperada. “Encontramos el momento para que el Real Madrid pudiera venir a verlo, en un trabajo que es exclusivamente mérito de Dani en el campo. Sus partidos fueron bastante completos, jugándose su futuro sin saberlo. Todo salió bien y, aunque no fueron sus mejores actuaciones, me tranquiliza porque significa que cuenta con un margen de mejora respecto a la perspectiva que tienen sobre él”. Y agrega: “estamos en una nube. No nos creemos toda esta vorágine”.
“Con el paso del tiempo, veremos el alcance real para un chico que representa a Tenerife y Canarias. Ahora, está a la altura de chicos como Jesé Rodríguez, un chico que salió de la cantera del Huracán hacia el Real Madrid. Ahora, Dani se convierte en un referente para cualquier niño de Tenerife y, sobre todo, lo que significa para los chicos de Barranco Hondo”.
A la espera de que la institución merengue fije una fecha para coger el avión, miran con tranquilidad al futuro. “El contrato está firmado y todo acelerado, así que todo se hace más fácil. Terminaremos la temporada aquí –en el Atlético Barranco Hondo-, mirando semana a semana”.
Cuestionado sobre la inestabilidad del fútbol, los peligros que conlleva y que las expectativas superen a la realidad, Texe se muestra tranquilo. “El círculo que rodea al chico es sano. Espero no equivocarme, pero creo que está en buenas manos. Es un chico humilde y ojalá que lo siga siendo porque cuando empiezas a sacar pecho, viene alguien y te lo hunde. No dejaremos que se evada”.
No obstante, reitera que debe disfrutar de una experiencia histórica. “Debe ir allá y disfrutar, teniendo claro que no es futbolista, pero que está un paso más cerca de conseguirlo. Es una oportunidad única para él, pero todavía está en un proceso de formación donde ahora marcha a uno de los mejores clubes del mundo”. Como ejemplo, pone a Jesé Rodríguez o los hermanos Obama sobre la inestabilidad elitista. “Hace unos meses, jugaba la Champions League. Ahora, está en Segunda con la UD Las Palmas. Todo cambia en cuestión de poco tiempo. Los Obama lo hicieron muy bien en el Atlético, les quería media Europa, pero uno de ellos está ahora sin equipo”.
César, un entrenador orgulloso
César Díaz Delgado rebosa felicidad por los cuatro costados. “Es una familia que conozco prácticamente desde que nací, pues nos criamos juntos. Llegar a este punto es indescriptible. Nadie hubiera imaginado esto”, expresa con aires de incredulidad ante un chico que entrenó hace tres temporadas.
Sobre su comportamiento, lo tacha de ejemplar. “Es tranquilo, humilde y trabajador. Nunca tuve un problema o una mala contestación por su parte. Siempre que hacíamos algo, era el primero en ofrecerse”. Y en cuanto a atributos futbolísticos, analiza quien mejor lo conoce que “es un trabajador nato, pues lleva el gol en la cabeza y tiene mucha potencia. Va bien tanto por arriba como por abajo. Lo tiene todo. Por eso ha llegado donde ha llegado, sin pruebas previas antes de ser fichado por un club tan grande”.
Pese a que es una pérdida, tanto César como Texe expresan que su cometido como club es la formación. “Cada año, nos quitan decenas de futbolistas”, expresa su tío. En cuanto a su técnico, entiende que es “una marcha importante, pero ojalá siempre fuese así porque significa que llegan lejos. Uno se siente satisfecho por el trabajo realizado y orgulloso por él”.