Redacción Deporpress| LaLiga ha decidido en la mañana de este viernes aplazar el Rayo Vallecano-Mirandés que debería haberse disputado mañana sábado. Los burgaleses, próximo rival del Tenerife tras el derbi de este domingo, sufren un brote de COVID-19 que afecta a seis componentes de su plantilla.
El club burgalés había decidido suspender el entrenamiento de este viernes a la espera del resultado de nuevas pruebas que determinen si, finalmente, viajaban a Madrid para enfrentarse al Rayo o si optaban por la vía del aplazamiento, tal y como ha sucedido finalmente.
Las normas de la competición de Segunda División establecen que un encuentro se puede jugar siempre que haya un mínimo de 13 futbolistas habilitados para hacerlo. En caso de no ser posible este supuesto, el club afectado por coronavirus podrá solicitar el aplazamiento del partido.
La Liga SmartBank permite hasta dos aplazamientos por este motivo, siempre y cuando se soliciten antes de la jornada 34 de la competición. Una vez que cualquier club pase de este número, se le empezarían a dar por perdidos los encuentros sucesivos que no pueda jugar. Este supuesto, en ningún caso, afectaría, al Mirandés-Tenerife programado para el próximo miércoles en Anduva.
Los seis positivos del Mirandés, cuyas identidades no han trascendido, se encuentran en perfecto estado de salud y permanecen aislados en sus domicilios de acuerdo con los protocolos marcados por LaLiga y el Consejo Superior de Deportes (CSD). Asimismo, el club permanece en contacto directo y coordinación con estas entidades, así como con las autoridades sanitarias competentes.