Redacción Deporpress | La RFEF ha establecido para la temporada 2020-21 un «protocolo reforzado» de las competiciones oficiales de ámbito estatal de fútbol de las que es titular en exclusiva, que comenzarán el próximo 18 octubre en Segunda división B.
De esta forma, se tendrán que crear y nombrar delegados de cumplimiento del protocolo, así como responsables de higiene y jefes médicos de cada club y de la RFEF, según corresponda en cada caso, para la supervisión de todos los procedimientos previstos en el protocolo, en los que se contemplará la detección, vigilancia y control de la Covid-19 y define las actuaciones en caso de detectar un positivo.
Los clubes estarán obligados a comunicar de manera confidencial al Departamento Médico de la RFEF, en el plazo máximo de 24 horas desde que tuvieran conocimiento del mismo. En Segunda División B, la entidad tendrá la obligación de apartarle de los entrenos y de la rutina del equipo. Además, el resto del equipo deberán realizarse las pruebas de coronavirus en el plazo máximo de cinco días.
Por su parte, si el positivo ocurre en competiciones no profesionales diferentes a Segunda División B, «se deberán suspender de inmediato los entrenamientos y la participación en las competiciones hasta que quede acreditado que el resto de miembros con licencia de dicho equipo hayan dado negativo en los test por el Covid-19 y nunca antes de siete días desde que se tenga conocimiento del positivo».
Además, la RFEF creará un fondo de co-financiación de aquellas pruebas de control de la Covid-19 que las administraciones públicas sanitarias y deportivas de ámbito estatal y autonómico aconsejen y definan, así como aportar una parte de los costes de dichas pruebas.