Redacción Deporpress | Siempre se repite que la primera vez es especial. Quizás, irrepetible. El Tenerife tocaba por primera vez la élite tal día como hoy, pero hace 59 años. Un sueño que se haría realidad finalmente en esa década de los 60, de la mano del paraguayo Heriberto Herrera, apodado el ‘sargento de hierro’; figura que fue complementada con fichajes de éxito y una base de futbolistas ‘made in’ Canarias en plena efervescencia, dando réditos para el ascenso como campeón del grupo sur, dos puntos por encima del Atlético Ceuta.
Aquella fecha, los blanquiazules formaron con estos once valientes: Ñito; Colo, Correa, Álvaro; Villar, Borredá; Zubillaga, Santos, José Juan, Padrón y Domínguez. La memoria de los más veteranos aún recuerda esa alineación de gala que firmó el primer gran capítulo histórico de los tinerfeños en materia deportiva. La guinda se pondría con un 0-0 ante el Extremadura, bajo la atenta mirada del presidente José Antonio Plasencia en el graderío y con miles de birrias pegados al transistor. Un equipo que hizo de la eficiencia de local y visitante su mejor arma.
Buenos fichajes y un arranque prometedor
Para paliar la marcha de Ramón Herrera, el CD Tenerife apostó por el joven interior Vicedo (Valladolid), el extremo Domínguez (Atlético Madrid) y por Carlos Correa (Danubio), el mejor central de América. Además, el club no se olvidó de la tierra y contrató al portero Ñito (San Andrés) y al ariete José Juan (Real Unión). Iniciado el curso se reforzó con el extremo Zubillaga (Real Sociedad) y el mediocentro Borredá (Málaga).
El CD Tenerife debutó con victoria (3-2) ante el Murcia y el estreno del himno de Los Huaracheros, que aún pervive. En la sexta jornada, con una mezcla de veteranos y noveles, pero siempre con media docena de tinerfeños, el equipo se colocó líder al ganar (1-2) en su visita al Levante con dos goles de Vicedo. Un mes más tarde, confirmaba su posición tras imponerse (1-0) en el Heliodoro Rodríguez López a Las Palmas, que regresaba a la Segunda División, tras un lustro en la élite.
Amparado en el Estadio (14 victorias y un empate), el CD Tenerife sobrevivió como visitante con la malla herreriana: sumó varios empates que valieron el ascenso… pese a no marcar ni un solo gol en sus salidas durante toda la segunda vuelta. Para entonces, Herrera había prescindido de Vicedo, al que castigó tras enterarse de que había llegado a las seis de la mañana al hotel en la víspera del partido ante el Plus Ultra en Madrid.