Redacción Deporpress | Agapito Iglesias, propietario del Real Zaragoza, y el presidente Fernando Molinos no estuvieron presentes en la junta de accionistas del club «por motivos personales». Esa fue la justificación que se dio a los asistentes, cuya indignación quedó plasmada en las intervenciones. «Aquí tenía que estar Agapito. No entiendo que hagáis de apagafuegos. En un acto más de cobardía, no acude a la Junta de su sociedad», decía Jesús García Sanjuán, exjugador del cuadro aragonés.
Uno de los consejeros, José Guerra, explicó las cuentas del ejercicio 12-13, que han tenido cerca de un millón de euros de pérdidas. La deuda neta del Zaragoza queda cifrada en 113 millones de euros, una cantidad que no es «una situación de liquidación a corto plazo». Otro miembro del órgano rector de la entidad, Pablo Checa, se mostró optimista: «Nos consideramos capacitados para sacar esto adelante».