Redacción Deporpress | Su madurez ha ido aumentando a medida que pasan los partidos. Atrás quedó el Roberto Gutiérrez de su debut ante el Alcalá, hasta convertirse en el actual guardameta titular del CD Tenerife. Pero esa no fue siempre su intención. El actual portero del conjunto blanquiazul siempre pensó en hacer artes marciales como deporte favorito, pero el cierre del gimnasio donde practicaba le obligó a buscarse otra modalidad deportiva.
Así lo aseguró este lunes en el Periódico El Día, donde recordó que «un vecino jugaba en el Icodense y un día fui a entrenar con él, porque no quería dejar de hacer deporte, así que me apunté al equipo de fútbol para poder realizar una actividad». «Quería ser jugador de campo», prosiguió, «pero se dio la casualidad que el portero que estaba se había ido y el míster me dijo que me pusiera yo; como vio que paraba algo, me hicieron una ficha».
Desde entonces, su carrera hasta el primer equipo comenzó hace «unos cinco años para jugar en el juvenil nacional», desde donde ha «ido aprendiendo de los distintos entrenadores y compañeros que he tenido, pero esas enseñanzas las he trasladado a mi forma de ser, porque cada uno es como es».
Ya entrando en lo que está siendo esta temporada, explicó que «con el paso de los partidos me he ido sintiendo mucho más tranquilo y asentado», porque «se ha visto más de una vez que, gracias al grupo, los balones que me han llegado han sido fáciles». De esta temporada no puede olvidar, lógicamente, el derbi, algo que calificó de «impresionante» haberlo vivido, pero el icodense se queda con «la fecha de la visita a la Ponferradina, y no tanto por mí, sino por el triunfo, ya que el equipo necesitaba ganar, tras una serie de resultados adversos, y lo pudo conseguir». «Gracias a esa victoria», recordó, «el Tenerife resurgió de sus cenizas y continuó luchando por el objetivo». Sin embargo, Roberto Gutiérrez sigue manteniendo su humildad. «Nunca me siento titular», resaltó, «lo que hago es trabajar con humildad día a día, con mucho esfuerzo y sacrificio para demostrarle al míster que puede contar conmigo».
Pero la base de todo este Tenerife sigue siendo el grupo. Por ello, Roberto Gutiérrez recalcó que Sergio Aragoneses»es un buen compañero; siempre me está corrigiendo y ayudando, me llevo muy bien con él y tenemos una relación muy especial». «Espero seguir mejorando a su lado», deseó. Sobre su otro compañero en la meta, Nauzet, declaró que «es un chico muy humilde y trabajador». «Hace grupo, está integrado y está creciendo a pasos agigantados», matizó. Un Roberto que pudo no ser portero blanquiazul en verano, pero recalcó que «el entrenador quiso que me quedara», porque, «no solo confía en mí, sino en los demás». «Ha querido contar con buena gente y eso se refleja en el campo», puntualizó. Por último, tampoco quiso hablar de su futuro, porque “tengo contrato hasta junio, pero ya hablaremos con el club».