Skip to main content Scroll Top

El peso del éxito

Siempre es un placer sentarse a leer un periódico por la mañana y ver cómo destacan en portada los éxitos de una mujer deportista. Y doble alegría si encima se trata de uno de esos deportes en los que solo fijamos nuestra vista cuando llegan los Juegos Olímpicos. Cierto es que la halterofilia siempre ha tenido buenos representantes en nuestras islas. Antes de Atenery Hernández, ya Mayte Ballesteros logró un subcampeonato de Europa júnior, abriendo el camino para esta tinerfeña de 22 años que ayer logró tres medallas en el absoluto y que repetía subcampeonato de Europa en arrancada, que ya consiguió en 2015.

No deja de ser admirable el esfuerzo de estos deportistas que invierten su tiempo y sus ilusiones en aquello que les apasiona, aunque sea un deporte que no cope titulares ni minutos en los informativos. Pero más admirable es el esfuerzo de una mujer, que lucha además contra la cultura y la coyuntura social que durante años separó al deporte de la mujer. Un deporte como la halterofilia, además, que siempre ha estado asociado a figuras masculinas. Ya durante los Juegos de Río, Lydia Valentín se encargó de reivindicar que ser haltera no está reñido con ser una mujer y de las que pisan fuerte. Si la conciliación ya es difícil para las que tienen un trabajo al uso, las dificultades se multiplican para una canaria que quiere dedicarse al deporte. Los centros de alto rendimiento no están en las Islas y deben emigrar desde jóvenes para cumplir su sueño, porque aquí el apoyo institucional es escaso, salvo que seas un equipo de renombre, porque en ese caso, al Cabildo se le caen 400 mil euros del bolsillo como calderilla. Y no es justo. Hay mucha más vida más allá del fútbol y del baloncesto. Y hay muchas mujeres y muchos equipos femeninos en esta tierra que están haciendo méritos para más.

Y, por supuesto, no me olvido de que para poder disfrutar estos éxitos, hay que agradecer también que haya entidades privadas que apuesten por los jóvenes valores. Atenery está triunfando en Split gracias al apoyo del programa de Becas Podium, creado por la Fundación Telefónica con apoyo del COE para apoyar a 80 promesas del deporte. Y todo a pesar de que en España aún no ha salido adelante una Ley del Mecenazgo que impulse estas iniciativas de forma de adecuada y que puedan beneficiar a muchos otros que abandonan su pasión por falta de medios y de apoyos. Mientras tanto, es nuestra misión, la de los medios, seguir dando cabida a heroínas como Atenery Hernández, que, gracias a su esfuerzo, lograron entrar en un programa selecto que le ha permitido luchar por su sueño, y que cada día tienen que levantar el peso de las dificultades para lograr el éxito. Pero por eso nosotros nos sentimos tan orgullosos viéndolo.