Redacción Deporpress | Levante–Zaragoza (21/5/2011) o el partido de la vergüenza. Según informó el diario Marca, el número de imputados por el presunto amaño de este encuentro, donde el equipo visitante se hizo con un triunfo (1-2) que le permitió asegurar la permanencia en Primera División, se eleva a 35, y entre ellos hasta 28 futbolistas. Un ex del Tenerife y por entonces capitán del Levante, caso de Sergio Ballesteros, ya tuvo que testificar por este turbio asunto.
En el referido medio se expone que «los plazos a partir de ahora comenzarán a dilatarse y, en condiciones normales, nunca antes de 2015 volverán a aparecer novedades sobre este caso que ya es histórico, dentro de la lucha contra los amaños». Además se añadió que «la clave estará en conseguir las evidencias suficientes para lograr la confesión de alguno de los futbolistas a los que menos les pudiera afectar una condena por inhabilitación -por estar ya retirados-«.
Casi una treintena de jugadores imputados, con presencia o no en terreno de juego: «Fuentes jurídicas consultadas por Marca explican, vistas las partes que se conocen de la investigación, que es muy complicado que alguno de los acusados, en una hipotética condena, termine teniendo que entrar a la cárcel. Las penan irían de uno a cuatro años. Lo que sí consideran mucho más factible es una inhabilitación para seguir ejerciendo la profesión que tenían en el momento del presunto amaño, de uno a seis años».