Redacción Deporpress | Las Palmas malogró este domingo la oportunidad de enlazar dos victorias consecutivas en la Liga. Su reacción, tras ganar 4-1 al Osasuna, quedó a medias. El equipo de Paco Herrera le sobró el estado de nervios o los muchos temores a repetir errores de la primera vuelta. De alguna forma, calcó mucho el partido disputado en Majadahonda, donde presidió el empate sin goles ante el Rayo. Aunque esta vez la sensación general, especialmente por los minutos finales, es que los amarillos estuvieron más cerca del gol que diera los tres puntos al equipo visitante. Pero no hubo acierto en un tarde despertar
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