Redacción Deporpress | «Confío en la gente. Tenemos que ganar los cuatro próximos partidos. Y luego nos quedarán dos por si acaso». Así de rotundo se mostraba Enrique Martín Monreal, que «baja al barro» para sentarse en el banquillo del CA Osasuna a falta de seis jornadas y con el equipo en puestos de descenso a Segunda División B. «Todos nos tenemos que poner las pilas», ha seguido el nuevo técnico rojillo para señalar el problema mental como uno de los causantes de la situación: «En este momento, la autoestima puede estar baja», reconoció, «por lo que creo que es un tema mental del equipo». No obstante, deslizó que esperaba el máximo esfuerzo porque «también hay que correr, ya que si hoy en día no eres tan intenso como el contrario no tienes nada que hacer».
Acompañado por Petar Vasiljevic, director deportivo de la entidad, Martín fue desgranando sus soluciones que pasan por «mantener, primero, una consistencia defensiva», por lo que no descarta jugar «con tres centrales y dos puntas». En lo personal, se mostró «muy ilusionado» y comparó esta oportunidad con «la primera que tuve en 1994″, aunque ahora le pilla » más formado como entrenador si me comparo con 1997″. Pese a ello, se quitó importancia considerándose «una pieza más» y solicitó «el apoyo de todos» para que el Osasuna saliera adelante. «Hay que ver la realidad. A día de hoy estamos en Segunda B. Tenemos seis partidos para salvarnos», quiso resaltar esperando que la afición responda en el próximo compromiso ante el Mirandés.