Por @juanjo_ramos
Me gusta este Tenerife. No digo que vaya a ser candidato al ascenso porque es pronto y no sé si le dará para eso, pero compite. Y lo hace de una forma que le gusta a la gente, mirando a la cara a cada adversario, yendo al frente y buscando la victoria.
Los fichajes de Víctor Moreno empiezan a sumar. Ortolá parece firme en la portería y Mazan le ha ganado la partida a Isma en el lateral izquierdo. Además, comienza a enseñar cosas el joven Álex Bermejo y está ofreciendo su mejor nivel Borja Lasso. Aún esperamos ver las mejores prestaciones de Sipcic, Muñoz, Shaq, Shashoua, Nahuel, Dani Gómez y Miérez, pero hay tiempo.
El ambiente, además, se ha destensado. Después de un año para olvidar, el nivel de exigencia ha descendido y eso ayuda al equipo. No en vano, un inicio con 4 puntos de 12 hubiera sido un drama la temporada pasada. En esta se ha asumido como normal en un proyecto nuevo. No hay jugadores marcados ni se mira al entrenador con impaciencia. La idea de juego requiere tiempo, pero gusta. Y eso también aporta ese necesario fisco de tranquilidad.
Están, en definitiva, los ingredientes para que el año sea mejor. Claro que hay cosas por resolver. López Garai tiene ahora al insustituible (hasta ahora) Suso en el banquillo y lleva tres jornadas sin contar con José Naranjo, el jugador más caro de la plantilla. Ambos deben ser recuperables. La respuesta del capitán no admite dudas: callará, trabajará y volverá. La del andaluz, un jugador tendente a la pérdida de confianza, puede requerir la ayuda del cuerpo técnico. En estos casos, lo mejor es que quedan 36 largas jornadas para que todo el mundo gane protagonismo.