Redacción Deporpress | Leo Messi y Cristiano Ronaldo ya están de vacaciones. La primera jornada de octavos de final deparó la eliminación de Argentina y Portugal, las selecciones en las que militan los dos auténticos monarcas del balompié mundial. La noticia confirma que el fútbol es un deporte colectivo, en el que también es necesaria la calidad individual. Lo que ocurre es que si eso se convierte en un argumento exclusivo suele desembocar en la escalera descendente que va a dar al fracaso.
Argentina y Portugal cayeron porque viven encadenadas al talento de sus astros. A su capacidad para aparecer en momentos puntuales y terminar decantando los partidos a su favor. Y, en esta ocasión, eso no sucedió. Francia y Uruguay fueron mejores. Más sólidas. Y opusieron muchas más soluciones que la calidad individual de sus principales figuras. En el Mundial paralelo que algunos siguen jugando entre Real Madrid y Barcelona, brillaron con luz propia en la jornada sabatina Mbappé y Cavani, dos de los tenores del PSG.
Los galos, en un partido electrizante, se adelantaron en el marcador a través de un penalti transformado por Antoine Griezmann (13’). Argentina tiró de orgullo y le dio la vuelta con un golazo de Ángel Di María (41’) y un rechace afortunado de Gabriel Mercado (48’). Pero entonces, cuando la albiceleste tenía su encuentro soñado, resurgió Francia. Un espectacular disparo del lateral Benjamin Pavard (57’) supuso el empate. Y, luego, la velocidad en las transiciones del equipo de Deschamps terminó por descoser a una Argentina que se rindió al supersónico Kylian Mbappé, que firmó un doblete (64’ y 68’) para dar el pasaporte a su equipo. El grupo de Sampaoli, pese a la adversidad, no bajó los brazos y el Kun Agüero puso suspense al desenlace final convirtiendo el 4-3 en el minuto 93.
En cuartos de final también se coló Uruguay, que se deshizo de Portugal en otro choque muy disputado. Los charrúas fueron mucho más intensos. Robaron infinidad de balones y sacaron punta a Luis Suárez y Cavani, sus dos estiletes. El segundo fue el héroe del partido, con un tanto de cabeza a los 7 minutos y un prodigioso remate desde fuera del área con la derecha en el 62 que dio el pase a los celestes. Pepe, en una jugada de estrategia, había empatado en el minuto 55. Los lusos dieron un monólogo de posesión tras el descanso, pero se estrellaron casi siempre contra la sólida defensa uruguaya. Lo peor de la cita fue, precisamente, la lesión de Cavani, que acusó molestias en un gemelo y podría haber dicho adiós a Rusia 2018 al retirarse del terreno de juego en el minuto 70.
La jornada de este domingo nos traerá el apasionante Rusia-España (15:00 horas). La cita será dirigida por el holandés Björn Kuipers y solo hay una baja por sanción, la del ruso Igor Smolnikov tras la roja que vio frente en el último partido contra Uruguay. España, que aborda la eliminatoria con más sombras que luces, ha sido el equipo que ha completado más pases (2.089) en la fase de grupos. La estadística, pese a las sensaciones, confirma que el combinado nacional sigue apostando por el tiki-taka como guión de sus encuentros. A las 19:00 horas se resuelve el otro choque de octavos, que medirá a Croacia y a Dinamarca. Los balcánicos parten como los grandes favoritos tras realizar una fase de grupos más que notable, con pleno de victorias y un balance de 7 goles a favor y solo 1 en contra que asusta.