Redacción Deporpress | La derrota del Nápoles, en la Europa League, en tierras suizas ante el Young Boys ha elevado el tono de las críticas de los aficionados napolitanos, quienes tampoco parecen estar conformes con la trayectoria liguera de los suyos (ocupan la séptima posición), y ni mucho menos con el varapalo que supuso la eliminación de la fase de grupos de la actual Liga de Campeones ante el Athletic de Bilbao.
El técnico Rafa Benítez salió al paso de las críticas y aseguró, en rueda de prensa, que «trabajo muy duro y muchas horas al día con la intención de conseguir» un Nápoles mejor en todos los sentidos. «Ése es mi reto, ése es nuestro objetivo», reiteró el expreparador del Tenerife.
A su vez tiró de currículo para exponer que «soy un entrenador que ha tenido la oportunidad de disputar numerosos partidos en competición continental, muchos de ellos en la Europa League; incluso puedo decir que la he ganado en dos ocasiones». «Igual algo de experiencia tengo al respecto», resaltó.
En su opinión, «el Nápoles tiene una plantilla muy joven, de mucho valor y mucho más fuerte que la que tenía hace dos años, tal y como yo lo veo». «Mi deseo es que la SSC Nápoles, como entidad, como club, como equipo, adquiera un prestigio, una presencia, una relevancia internacional de acuerdo con la ciudad a la que representa», manifestó con rotundidad el profesional madrileño.
TENSA RUEDA DE PRENSA
El malestar de Benítez quedó evidente al exponer que «incluso algunas importantes portadas de periódicos nacionales han informado de que se rompieron las ventanas del autobús en el que viajábamos con barras de hierro», tras la cita europea, «y no es cierto; es mentira, una absoluta mentira, como lo es que dejamos a dos jugadores, que tenían que pasar el control antidopaje, por nuestra premura al dejar el estadio». Así aclaró que «estaba perfectamente previsto su regreso al día siguiente con el doctor, por el simple hecho de que nos cerraban el aeropuerto suizo».
«La verdad es que no alcanzo a comprender porqué se han extendido estas falsas noticias y qué se pretende con ellas», lamentó. Para el máximo responsable técnico del Nápoles, «los aficionados no tienen ninguna duda, ninguna, sobre mi compromiso, tanto con el equipo, como con la entidad y con la propia ciudad y sus gentes». «Tengo absolutamente claro que nuestros seguidores son los primeros en estar descontentos con la derrota sufrida en Berna, pero básicamente porque también nosotros estamos muy disgustados por haber perdido el duelo y por las circunstancias en las que lo perdimos», reconoció.
«Pero de ahí a lo que se ha dicho y se ha escrito sobre lo que pasó, por ejemplo, tras el encuentro media un abismo», criticó. «Todo ha sido muy exagerado e irreal, especialmente porque se han dicho cosas y se han contado historias que ni siquiera ocurrieron; es que no es cierto que sucediesen ni por asomo», enfatizó.