Redacción Deporpress | El mes para olvidar del Tenerife. Con la derrota de ayer sábado en Pucela contra el Real Valladolid y quitando el oasis que supuso eliminar en Copa del Rey al Compostela (sufriendo y ante un equipo de Segunda RFEF), el club Deportivo Tenerife llegará a su partido del domingo contra el Villarreal B con una carta de presentación muy pobre: solo dos puntos de los últimos 12 sumados.
Se las prometían felices los aficionados blanquiazules después de que los suyos hicieran pleno (nada sencillo) de ganar los dos partidos consecutivos en el Heliodoro contra Racing de Santander y Burgos pero, a partir de entonces, a los jugadores, y a Asier Garitano, se les han estancado las ideas.
Después de empatar en Anduva (1-1) contra el Mirandés en un partido muy espeso, llegó el empate también (0-0) en casa contra el Levante, en un duelo en el que sí merecieron mejor suerte, y que confirmó que nada tiene que ver el rendimiento de los tinerfeños cuando juegan delante de su afición, que cuando salen lejos de la isla.
Inició entonces un periplo de 10 días fuera de casa para afrontar una parte complicada en el escenario. En Liga, salidas a Elche y Valladolid con los resultados ya sabidos. Y en Copa del Rey ante un rival dos categorías inferior. Sufrió para poder estar en el sorteo de la segunda ronda y, más allá de perder en el Martínez Valero y en el José Zorrilla (que se pueden perder esos partidos perfectamente), lo peor son las sensaciones transmitidas por los jugadores. Dejó escapar un 0-1 en Elche con errores puntuales y ni se ‘presentó’ en Pucela en un choque muy similar al de Éibar.
Mandó Garitano en la rueda de prensa posterior a Elche un mensaje a sus jugadores por su rendimiento, pero ayer en Valladolid podrían ser perfectamente los jugadores los que se lo ‘devolvieran’ al míster. Mareó en su once inicial con Mellot de central, Corredera de media punta y Roberto López en la banda derecha. Además, en apenas media hora que tuvo, a Jesús Belza lo ubicó hasta en tres posiciones diferentes.
Que el fútbol es resultadista lo sabemos todos, es de perogrullo. Pero ¿para el puesto de central es mejor Sergio González (teniendo a Corredera, Bodiger, Aitor Sanz y Pablo Hernández para formar un doble pivote además), o lo es Mellot? ¿No es preferible el francés en el lateral derecho que Aitor Buñuel? ¿Por qué Roberto López en banda derecha cuando ya Elady está apto para jugar (es más, fue el cambio utilizado al descanso); y utilizar a Roberto en su hábitat natural?
Son preguntas que seguro que tienen respuesta por parte del míster, pero desde fuera no se entienden estas decisiones. Ahora, sin embargo, se abre en el horizonte un calendario en teoría más óptimo para el Tenerife. Villarreal B, Amorebieta, Cartagena, Eldense, Alcorcón y Racing de Ferrol antes de Navidad. Obviamente ningún partido es sencillo en esta Liga Hypermotion, pero no se puede discutir tampoco que estos rivales no son Valladolid, Elche, Levante, Éibar, Español o Zaragoza, contra los que ya se ha enfrentado.