Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Los clubes de fútbol, a la espera de retomar y poder finalizar la competición, tendrán que afrontar un duro reajuste de cara a la próxima temporada, en cuanto a la confección de sus plantillas se refiere.
La pérdida de ingresos, ya desde esta 19/20 en taquillaje, y abonos, castigará también la preparación de la siguiente, en la que incluso los derechos por televisión se verían mermados.
En el caso del CD Tenerife se estima que la rebaja en el presupuesto será de hasta dos millones de euros, que influirán sobremanera en la planificación deportiva.
Los representantes de jugadores tendrán que utilizar mucha imaginación y mano izquierda con sus representados y clubes para poder ‘colocar’ a sus futbolistas en cartera, en un mercado que, como nos confirma Eduardo Chinea va a ser muy diferente a lo conocido.
¿Tendrán que bajarse los sueldos? ¿Hasta qué punto los jugadores que acaben contrato ahora tendrán más dificultades en encontrar equipo? ¿Las canteras cobrarán mayor importancia? Chinea responde a todas estas preguntas:
Aleix Valero: ¿En qué medida esta situación de la pandemia y aplazamiento de las competiciones ha afectado al trabajo de los representantes de jugadores?
Eduardo Chinea: Ha afectado al mundo del fútbol en la misma medida, o más si cabe, que en otras actividades dado que se aproximaba el final de Liga y es cuando más movimiento de mercado hay, en los meses de mayo y junio. El trabajo previo que se viene realizando por nuestra parte, en el último tercio de temporada se ha visto quebrado, paralizado. Hay incertidumbre sobre la finalización de competiciones y la próxima. Es un cambio y eso paraliza cualquier decisión que se tenga que tomar, por parte de los clubes y de los jugadores.
AV: ¿Cómo ha sido el trato con sus representados durante todo este tiempo confinados y ahora con la vuelta gradual a los entrenamientos? ¿Cómo es un día a día ahora de un agente de futbolistas?
EC: Con los representados, o los que quieres captar, varía en función de la situación. Con los representados el contacto es relativamente recuente para lo que es esta situación de confinamiento. La gente está tranquila, aislada, el mundo exterior se ha vuelto casi más torticero que en casa con tu familia. Sales y sientes tristeza en primera línea, es duro porque se ve que la gente no hace vida social. El jugador está acostumbrado a entrenamientos, entrevistas, medios de comunicación y este confinamiento hace que tengas una percepción diferente del día a día. El 80 % de las gestiones las hacemos por teléfono, pero las personas están centradas ahora en otras cosas, en la pandemia, en el cierre de fronteras, y todo lo demás pasa a segundo plano. Esto nos cambia a todos.
AV: ¿Cree que el mercado de jugadores va a cambiar a partir de ahora?
EC: La lógica induce a contestar que sí. Es obvio que se vivirán situaciones más drásticas, no solo con los contratos; en unos casos por realismo y en otros por aprovechamiento de la situación, se verán probablemente reducidos. No solo en lo económico, también en el número de años Los clubes podrán desembolsar un menor importe que en otra época, pero no deja de ser una especulación por mi parte. Es una incógnita y dependerá, por ejemplo, del desarrollo de una vacuna, los adelantos en terapias… Todo eso puede hacer olvidar antes de lo esperado lo vivido. Tenemos por delante un año difícil, pero esta percepción puede cambiar. El fútbol en lo económico es una auténtica selva y los clubes más potentes o más saneados se lanzarán a la caza de los jugadores que quieren. Pero sí que va a cambiar, es una situación que, siendo real la merma de ingresos en abonos, probablemente se utilice la rase de”a río revuelto, ganancia de pescadores”. Aunque queramos pensar en lo positivo, siempre habrá algunos que intentarán aprovecharse.
AV: ¿Qué cree que sucederá con las situaciones contractuales de los jugadores? ¿Será necesaria una revisión a la baja de las fichas y adaptarse a la nueva situación?
EC: Una reducción a la baja de los nuevos contratos es lo que se va a practicar a partir de ahora, es lo más seguro. En los vigentes no sé si los clubes llegarán al extremo de pedir rebajarlos. Pero de cara a esta temporada algunos clubes han cerrado acuerdos, yo he recibido algunos contratos para cerrarlos de manera individual o colectiva, cambiando las condiciones pactadas para poder finalizar la Liga. Hasta donde puedo decir hay reducción de importes a percibir por lo que quede de temporada en caso de que se finalice la competición. También hay aplazamientos de pago de cantidades que se tendrían que pagar por estas fechas y en concepto de fichas de final de junio. Muchos clubes lo han aplazado en pagos diferentes hasta diciembre. Los contratos que acababan el día 30 de junio se han llegado a acuerdos de prórroga hasta la fecha del final de temporada si se disputara. Esta es la realidad, desde los clubes han valorado los dos escenarios y se han anticipado. Cuando pasa lo que está pasando es necesario porque las economías de los clubes se soportan por los ingresos que tengan, sobre todo por abonos y taquillas y las televisiones y marketing. Si eso se ve mermado como ha sido, es normal que haya reducciones.
AV: De igual manera, aquellos futbolistas que acabarán contrato a final de esta 19/20 ¿lo tendrán más fácil o complicado a la hora de buscar equipos y/o negociar sus contratos?
EC: Salvo a aquellas estrellas consolidadas, el resto lo va a pasar muy mal. Los plazos de contratación se van a ver reducidos en el tiempo La Liga terminará en julio y difícilmente habrá el mismo tiempo de antes que desde mayo o junio se movía todo, y en julio y agosto el trabajo era intenso. Se acortarán los plazos, por mucho que se amplíe más allá del 31 de agosto. Va a ser más complicado, si se retrasa esta fecha el plazo se verá algo compensado pero va a afectar. Los futbolistas lo van a tener más difícil, los plazos se van a retrasar y habrá más desesperación en todos los estamentos, jugadores, agentes y sindicatos. Los clubes que tengan sus plantillas bastantes configuradas, con contratos vigentes, se tomarán con más clamas los fichajes pendientes para aprovecharse precisamente de esta desesperación de esos jugadores que no encuentren equipos con facilidad.
AV: ¿Cree que de cara a la/as próxima temporada/as las canteras cobrarán más importancia para los primeros equipos debido a los ajustes de presupuesto que tendrán que hacer?
EC: Es difícil saberlo. Deberían tener algo más de protagonismo, por razones económicas y por la tardanza que habrá en los fichajes a realizar. Pero es cierto que muchos jugadores que estaban saliendo de nuestras fronteras en los últimos tiempos en distintas categorías a otros países también lo tendrán más difícil. La evolución de la pandemia no es igual en todos los países y es probable que las ligas no empiecen al mismo tiempo. Si de por sí España es de las que más tarde empieza, tendremos un retraso mayor en el próxima respecto a otras ligas. Entonces habrá dificultad porque existirán ligas que ya hayan empezado cuando aquí estemos todavía finalizando la actual. Todo eso hará que muchos jugadores se queden en paro y esto hará que se dificulte el paso de canteranos al primer equipo porque habrá una cartera de jugadores más amplia para firmar. Lo que es una ventaja por un lado, es una desventaja por otro.
AV: ¿Ha cambiado el trabajo de captación de jóvenes valores? ¿A qué edad se puede empezar a captar a un joven jugador? ¿Cómo es el trato con padres o familiares?
EC: Puede haber variado en cuanto al formato legal. Los clubes no pueden hacer un contrato a un jugador menor de 16 años, se hacen las contrataciones atando fechas. Siempre han existido opciones para formalizar las cosas de una manera u otra. A pesar de la legislación, puede haber vínculos de índole verbal, por lo que el trabajo sigue siendo igual, otra cosa es formalizarlo con documentos. Se pueden captar menores, pero no se les puede cobrar hasta la mayoría de edad. Esto cambió hace un par de años ya, y se viene persiguiendo. El trato con las familias es el mismo, no hay nada escrito sobre ello, depende de lo que busque cada familia en el agente de su jugador. Algunos simplemente buscan una colocación temporal en un club, asesoramiento, y otros guiar a sus hijos para que puedan crecer personal y profesionalmente. Yo siempre preferiré este último estilo, ayudar a chicos jóvenes, con condiciones, a potenciarlas y corregir sus defectos. Aquel que se deja asesorar bien y cumple, les podemos guiar con un porcentaje de acierto bastante alto, pero siempre que la cabeza se coordine con los pies. Hay chicos con talento en sus piernas pero toman malas decisiones, por no dejarse asesorar. Suele ocurrir que llega un día en el que creen que pueden volar solos o escuchan cantos de sirena, pero en esta profesión hay de todo. Hay ene muy honesta, que te ve todos los días y te asesoran deseándote lo mejor, pero otros que quieren aprovechar un momento puntual cuando un joven destaca, y si no lo hace desaparece. Esto depende mucho de las familias, de que tengan lógica en sus criterios con sus hijos y den con un agente responsable de sus actos.
AV: ¿Cobra más importancia o piensan que los clubes se fijarán más en mercados como la Segunda División B u otros países de ligas no tan poderosas como los cuatro o cinco europeas más fuertes?
EC: Creo que no. No va a ser algo preponderante. Hará más jugadores con cabida que vengan de esas categorías, es posible, pero se pueden dar situaciones críticas de jugadores profesionales que no encuentren equipos. Si en vez de llevar 18 convocados pueden llevar 23, si en vez de tres cambios se seguirán pudiendo hacer cinco, y se adopten medidas así, sí que contribuiría a que el mercado se moviera más el mercado porque las plantillas no podrían ser tan precarias o cortas, sin completar. En una situación como esta sí se pueden beneficiar jugadores así, pero lo más probable es que el mercado nacional tenga un número suficiente de jugadores para suministrar los efectivos necesarios para los clubes. Los contratos van a bajar, los ingresos se verán menguados, no creo que se fijen tanto en el mercado exterior aunque se podrá recurrir a él.