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El Mensajero no puede evitar su descenso en un año trepidante

Redacción Deporpress | Después de conseguir un ascenso buscado desde hacía muchas temporada a Segunda División B, el CD Mensajero lo logró allá por la temporada 2015/16 en una fatídica tanda de penaltis ante el Pontevedra, para regresar a la categoría de bronce.

Pero este 2017 ha dejado el sinsabor de afrontar de nuevo un descenso al grupo canario de Tercera División, después de haber conseguido permanecer durante dos campañas en la tercera categoría del fútbol nacional.

De la mano de Jaime Molina durante las primeras 26 jornadas de Liga, y de Mingo Oramas después, los palmeros no pudieron conservar la categoría a pesar de contar con opciones hasta el final.

Cuatro victorias en la primera vuelta del campeonato y seis en la segunda no fueron suficientes para obrar la permanencia, a pesar de la reacción tras el cambio de técnico. La mala racha de enero a marzo, con un solo triunfo, lastró la irregular trayectoria de los rojillos; dos victorias durante ese mes sacaron incluso al Mensajero del puesto de promoción de permanencia antes de encarar el tramo decisivo de Liga.

Pero a los insulares, condenados por los malos resultados en el Silvestre Carrillo, con dos derrotas y un empate jugándose la vida, nos les pudo salvar ni sus dos últimas victorias en las últimas dos jornadas, ante los filiales de Real Sociedad y Real Madrid. El Navalcarnero y el San Sebastián de los Reyes, rivales directos por la permanencia, aguantaron también en ese esprint final, condenando al Mensajero al regreso a Tercera División.

Tras un verano de cambios para adaptare de nuevo a la Tercera, que empezó de la mejor manera posible, con cinco triunfos consecutivos en su búsqueda por pelear por un nuevo regreso a la Segunda División B. El Mensajero cierra este 2017 en segunda posición, a un solo punto del líder Las Palmas C.