Redacción Deporpress | El Martínez Valero, campo talismán para el Ángel del Tenerife. El delantero tinerfeño mantiene buenos recuerdos de la próxima salida liguera blanquiazul. El ariete blanquiazul reúne grandes tardes en la casa del club ilicitano.
De hecho, fue protagonista de la última victoria tinerfeñista en dicho feudo, que se remonta a septiembre de 2008, año del asalto más reciente a Primera División. Marcó uno de los goles (2-4), en una fiesta de cara a portería donde también se apuntaron Nino, Kome y Alfaro.
No es el único grato recuerdo que guarda de allí. Dos años después, tras el descenso del Tenerife a Segunda, se unió a las filas del cuadro franjiverde. En aquella campaña 2010/11, se convirtió en rival blanquiazul, en un Elche con el que marcó 16 goles en 31 encuentros entre liga regular y playoff. A la campaña siguiente, sumó 13 dianas y 5 asistencias en 39 choques. A la tercera fue la vencida: en la 12/13, se convirtió en elemento decisivo tras tener pocas oportunidades en Primera con el Levante. Llegó en el mercado invernal y contribuyó en el histórico ascenso ilicitano a Primera, con 4 aciertos en 15 comparecencias. En términos realizadores, es el 18º máximo goleador histórico del Elche (33).
En la estadística, los números también le son favorables cuando se ha medido al Elche como rival: siete victorias, seis empates y tres derrotas. Con la camiseta del Tenerife, ganó en sus dos visitas al Martínez Valero, mientras que en el Heliodoro venció en una y empató en otra.
El Martínez Valero, campo talismán para el Ángel del Tenerife