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El Marino recupera su mejor sonrisa ocho años espués

Redacción Deporpress | De los Alberto, Pablo, Guayo, Alozie, Muni, Noda, Rayco, Peraza, Airam García, Maikel, Alberto Noah, Eslava, Cristo Martín y Balduino a los David, Niki, Samuel, Diego, Gerardo, Saavedra, Oli, Mendi, Bamba, Charni, Juanmi, Nami, Roy, Santi, Javi González o Ahmed. De Willy Barroso a Quico de Diego. Y del 27 de mayo de 2012 al 10 de agosto de 2020. Una plantilla, unos entrenadores y dos fechas que representan los nombres propios de la vuelta del CD Marino a Segunda División B.

El conjunto del sur de Tenerife volverá a disfrutar en primera persona de una categoría a nivel nacional, uniéndose como representativos canarios junto a Las Palmas Atlético y el Tamaraceite. Un hito que precisamente no repetía un club de la Isla desde aquel mes de mayo de 2012. Contra todo pronóstico, después de un año plagado de incertidumbre y una enorme carga psicológica, el CD Marino asciende oficialmente al tercer escalón del fútbol español.

Los marinistas lideraron con pie firme el grupo canario de Tercera División, privilegio que les permitió terminar como campeón por coeficiente: 53 puntos en 28 partidos, haciéndose enormemente fuertes en el Antonio Domínguez. En la eliminatoria en El Hierro, el ‘Tamara’ les dejó en la cuenta en semifinales, pero la reválida abría una segunda oportunidad. La fase adicional para los campeones de cada conferencia eliminados en el primer asalto les permitía jugarse un billete a 90 minutos contra el Linares Deportivo, pero los falsos positivos echaron toda la ilusión al fango.

No cesó en sus ilusiones el conjunto de playa de Las Américas, quien recoge el premio después de 13 meses del arranque de una temporada eterna, pero con una recompensa enorme y bajo unas expectativas cumplidas muy por encima de lo estipulado. Porque este CD Marino no estaba construido para el ascenso, pero a base de trabajo, orgullo y unión recuperan su sitio en un escalón superior.

Si aquel 27 de mayo de 2012, el Antonio Domínguez tocaba el cielo con un 2-1 al Fuenlabrada que certificaba el ascenso (tras el 1-2 en el Estadio Fernando Torres), ahora los seguidores del club marinista han tenido que celebrarlo de otra forma, en una especie de éxtasis pasado por confinamiento. Porque ha sido fuera de los campos, pero el premio es el mismo. Y recogen una alegría en lo deportivo en un 2020 nefasto para toda la población mundial. Porque no solo les espera la Segunda B, sino también la Copa del Rey.