Redacción Deporpress | El Mallorca, un campeón en búsqueda de recuperar su trono. La entidad bermellona es el próximo oponente del Tenerife en Copa del Rey (martes, 20.30 horas, Heliodoro). Los baleares han definido han redefinido su proyecto de negocio con el firme propósito de devolver a la entidad deportiva a cotas más altas.
El club reorganizó su estructura en el verano del pasado año, donde el grupo liderado por Andy Kohlberg se convirtió en el accionista mayoritario del club, dentro de un organigrama donde han continuado Steve Nash y Stuart Holden.
Dirigidos por el mexicano Javier Aguirre, los mallorquinistas aspiran a tener un papel más protagonista en el fútbol español, una vez asentados de nuevo en la Primera División. Con un palmarés donde destaca la Copa del Rey cosechada en la 02/03 o la Supercopa de España 98/99, la entidad quiere volver a saborear las mieles de Europa de antaño, dentro de un proyecto escalonado.
Un mercado de verano interesante
La dirección deportiva configuró una línea de trabajo que les permitió hacerse con una serie de futbolistas de cierto prestigio. Por 8M€ llegó uno de los ídolos del Espanyol, Sergi Darder, aunque no ha tenido el rendimiento esperado en la isla. Por un kilo menos, aterrizó Cyle Larín desde el Real Valladolid, después de que el ariete se hinchara a meter goles con los pucelanos. A cambio de 3M€, llegó Samu Costa para fortalecer el pivote desde Almería.
La nómina se completó con los 2,7M€ pagados al Unión SG (Bélgica) por el central Van der Heyden; los 2,5M€ desembolsados al Villarreal por el mediocentro Manu Morlanes; y los 600.000€ al Elche por el tinerfeño Omar Mascarell.
Libres llegaron Toni Lato –lateral izquierdo ex del Valencia- y el veterano portero Pichu Cuéllar.
La salida más sensible sin duda fue la de su mejor jugador: Kang–in Lee. El PSG pagó 22M€ por el habilidoso futbolista surcoreano. Mientras, Ruiz de Galarreta se fue al Athletic Club. Y el exblanquiazul Ángel Rodríguez cambió de isla, después de no tener mucho protagonismo con los bermellones.
Una base sólida
El Mallorca ha mantenido una buena base para reafirmar sus cimientos desde una buena estructura. Bajo palos, continúa el serbio Rajkovic, aunque en Copa ha dejado paso a Dominik Greif y el Pichu Cuéllar.
En la línea de centrales, tiene al ex City, Nastisic; Martin Valjent, José Copete o el capitán Raíllo. Y en las alas, Pablo Maffeo, Jaume Costa y Giovanni González.
Con un centro del campo marcado por los cambios, se mantienen dos pilares que siguen tras ser pilares fundamentales del equipo desde el ascenso a Primera: Antonio Sánchez y Dani Rodríguez.
En los extremos, la cara conocida del senegalés Amath N’Diaye y Javi Llabrés –que viene de destacar en su cesión al Mirandés. Y arriba, un rematador nato como Muriqi y otro exblanquiazul como Abdón Prats.
El Mallorca, un campeón en búsqueda de recuperar su trono