Redacción Deporpress| Curioso caso el que afronta actualmente el Fuenlabrada, recién ascendido a la división de plata este curso. Comenzó el campeonato de una manera fulgurante con tres victorias seguidas y muchos pensaron que quizás era la suerte del principiante. No quedó en una anécdota esa serie de buenos resultados sino que se alargó hasta el termino de la primera vuelta. Al inició de la segunda parte del torneo doméstico, los de Mere tenían 34 puntos y eran cuartos sólo por detrás de Cádiz, Almería y Huesca. Unos números impensables hasta para los aficionados más creyentes que incluso llevaron a sondear la posibilidad de entrar en play-off por aquel entonces.
Pero como se suele decir, esto no es como se empieza sino como se acaba. Fueron pasando las fechas y el conjunto madrileño veía como por una u otra razón no era capaz de volver a la senda del triunfo. Y es que para encontrar la última vez que los jugadores del «Fuenla» se fueron a casa con los tres puntos en su casillero tenemos que retroceder más de tres meses en el calendario, exactamente al 1 de diciembre de 2019 cuando derrotaron por 1-0 al Cádiz de Álvaro Cervera (actual líder). Han entrado al 2020 con el pie izquierdo y en una dinámica difícil de romper encadenando hasta 13 encuentros sin ganar (8 empates y 5 derrotas) de los cúales los tres últimos se saldaron con sendas derrotas (Alcorcón, Lugo y Girona). Esta serie de datos hacen que el Fuenlabrada sea la peor escuadra en lo que llevamos de segunda vuelta sumando únicamente cinco puntos.
Aún con este rendimiento, los pupilos de Mere son decimoterceros con 39 unidades (las mismas que su rival de este fin de semana, el CD Tenerife) y siguen sin caer en los puestos de descenso. Por ahora tienen un pequeño margen de cuatro puntos pero nadie mejor que ellos sabe de la necesidad de sumar de tres y romper este «maleficio».