Redacción Deporpress| El Tenerife presentó este martes el libro ‘El ascenso que transformó al CD Tenerife, apuntes para la historia’, una obra escrita por el periodista Luis Padilla que narra lo sucedido en la temporada 1988-89, en la que los blanquiazules lograron subir por segunda vez a Primera División.
Presentado por la secretaria de la Fundación del CD Tenerife, Milagros Luis Brito, el acto contó también con la presencia de los ex jugadores Antonio Hernández ‘Toño’ y Quique Medina, componentes de la plantilla que logró aquella histórica gesta.
Padilla explicó que la obra «consta de 224 páginas, con 90 fotografías y 24 ilustraciones de Juan Galarza Cabrera. Hay un capítulo dedicado a cada uno de los protagonistas de aquel ascenso y una entrevista realizada a cada uno de ellos, excepto a Rommel Fernández y Javier Pérez que, tristemente, ya no están entre nosotros. Este 2020 también se ha llevado a Benito Joanet, pero tuvimos la suerte de hablar él antes de que falleciese. El libro también se completa con anexos estadísticos y las fichas técnicas de cada uno de los partidos de aquella temporada».
El autor también manifestó que ‘El ascenso que transformó al CD Tenerife, apuntes para la historia’ pretende ser «un acto de justicia hacia los protagonistas de aquella gesta, que son los jugadores, el entrenador Benito Joanet y el presidente Javier Pérez».
A continuación, se produjo una tertulia entre Padilla, Brito, Hernández y Medina, que fue complementada con testimonios grabados en vídeos de algunos de los componentes de aquel histórico equipo blanquiazul.
Quique Medina, por ejemplo, rememoró que una de las curiosidades que recuerda «es que el partido de vuelta se jugó un 2 de julio y hubo compañeros que cumplían contrato y tuvieron que hacerse un seguro privado para disputar aquella cita en Sevilla. Fue una campaña con un inicio complicado, pero el trabajo del cuerpo técnico con Benito Joanet, Justo Gilberto y Miguel Feria hizo posible que se consiguiese lo que nadie en eta isla pensaba que podría ocurrir alguna vez. Ver la Primera División aquí era casi imposible. De hecho, la gente que quería ver ese fútbol en directo se iba a Gran Canaria. Por todas esas razones, aquel ascenso fue tan grande».
Toño Hernández dijo que aquel curso «se empezó con más ilusión que fe. Pero a las tres semanas éramos más una familia que un equipo de fútbol. Al principio perdimos partidos por fallos individuales, pero luego surgió esa convicción de que podíamos llegar a algo si hacíamos las cosas bien y logramos algo absolutamente inolvidable. Recuerdo que empezaron viniendo 5.000 personas al estadio y terminamos llenando el Heliodoro hasta la bandera en las últimas jornadas. Esa ilusión de la gente nos llevó también en volandas porque aquel vestuario estaba lleno de futbolistas que eran todo pundonor, entrega y sacrificio. Sin duda, fue una temporada que marcó un antes y un después en la historia del Tenerife», remarcó el ex capitán.