Redacción Deporpress | La derrota azulgrana en el Estadio Montilivi de Girona, durante el pasado fin de semana, impidió al Levante UD sumar nuevos dígitos a la puntuación exhibida en el marco de la categoría de Plata.
No obstante, no varió el rol que detenta el Levante. Superada la jornada decimoséptima sigue comandando la clasificación general desde el vértice más prominente con una renta de treinta y un puntos, si bien las distancias se han acortado con respecto a sus más inmediatos perseguidores, aunque no habría que perder la perspectiva que entraña el duelo ante el Rayo Vallecano, suspendido por la lluvia y fijado para el próximo miércoles a las 19:45 horas, que determina que el bloque de Orriols presente, en la actualidad, un partido menos en su expediente particular. El Levante acumula quince semanas ungido con la condición de líder. En realidad, con la excepción de la primera y de la tercera etapa de la competición en desarrollo siempre ha detentado la condición de caudillo de la tabla en LaLiga 1|2|3|.
Este guarismo no es aleatorio y adquiere una relativa ascendencia desde una perspectiva estadística, principalmente porque no hay rastro de una tendencia de similares características en términos globales en la historia particular de la sociedad blaugrana con el universo de la categoría de Plata, ni tan siquiera en un contexto de éxito como aconteció durante la evolución del ejercicio 2003-2004 coronado por el retorno a la elite después de cuarenta años de carestía bajo la advocación de Manuel Preciado. Aquel equipo acumuló catorce jornadas como guía de la clasificación. Su rastro fue perenne desde la semana trigesimoquinta del campeonato. Desde esa fecha, su influjo fue incuestionable e ininterrumpido hasta que el sol se puso definitivamente a mediados de junio de 2004 con el ascenso a Primera División entre sus pertenencias. Con anterioridad, coleccionó seis comparecencias adicionales como jefe desde que acreditara este distintivo tras vencer al Éibar en el Ciutat de Valencia en la sexta jornada con un gol de Sérvulo en los minutos finales.
El registro cuenta con una nueva marca desde la conclusión del duelo ante el Girona. La victoria ante el Alcorcón en los días postreros de agosto de 2016 significó la primera toma de contacto del Levante del tiempo más presente con la cúpula de la clasificación. El triunfo en Numancia contaba con un nueve episodio en territorio azulgrana. No fue testimonial esta ubicación por más que Muñiz (futbolista del Nàstic) alejó al Levante del foco principal de la categoría tras un envenenado golpe franco en el choque que cruzó a la entidad granota y al Nástic de Tarragona en el Nou Estadi. El mediapunta hirió el corazón blaugrana con un disparo implacable que venció la estirada de Koke. En perspectiva, todo fue circunstancial ya que el Levante retomó la supremacía sin prácticamente solución de continuidad tras reducir al Real Zaragoza en Orriols (4-2) en una portentosa exhibición colectiva que coronó Roger con la asunción del segundo doblete del curso. Y hasta la jornada decimoséptima se ha encargado de renovar, de forma fidedigna, sus lazos con el espacio sagrado para dejar a sus espaldas la marca de la campaña 2003-2004 y las nueve comparecencias consignadas durante el curso 1959-1960. En la frontera con la década de los sesenta el Levante madrugó para dirigir el tráfico del Grupo Sur durante el nacimiento de la temporada, si bien el grupo experimentó una tendencia a la baja en el segundo tramo del ejercicio que le alejó de la cabecera. Y en el ejercicio 1962-1963 recordado por el primer ascenso nunca llegó a capitanear la tabla.
FUENTE: CDTENERIFE.