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El Lenovo Tenerife se da un festín ante el Zaragoza (90-65)

Iván Barrera |  El Lenovo Tenerife afrontaba la quinta jornada de ACB tras lograr un chute de moral en la Basketball Champions League. La victoria ante el Prometey había dado oxígeno al conjunto de Txus Vidorreta y ahora tocaba el Casademont Zaragoza, que visitaba el Santiago Martín en la semana más exigente del curso hasta el momento.

Los dos equipos saltaban a la pista con récords similares. Ambos clubes habían obtenido dos triunfos en Liga Endesa. Sin embargo, los chicos de Jaume Ponsarnau no viajan a la isla con las mejores sensaciones posibles, ya que las tres derrotas sufridas consecutivamente eran una lastre difícil de aguantar.

Con este guion, el colegiado tiraba el balón al aire. El Canarias salía como un avión a la pista. Un parcial de 8-0 favorable a los aurinegros marcaba el inicio del partido. Desde el perímetro, el representativo estaba fusilando a los visitantes con un Wiltjer muy entonado. Los locales no bajan el pistón. La combinación de un ataque perfecto con una gran defensa estaba matando al Zaragoza, lo que hacía que finalizara el primer cuarto con una diferencia notable en el marcador (29-11).

El segundo período arrancaba con la misma tónica. El cuadro lagunero seguía en modo apisonadora. El casi 70% de acierto en tiros de campo estaba matando el choque. El Casademont no terminaba de conectarse ni en ataque ni en el rebote defensivo. Los tinerfeños se estaban exhibiendo en el parqué, haciendo que el descanso llegará con una importante ventaja a favor de los de Txus Vidorrerta (51-29). Un festival canarista en toda regla.

El vestuario no cambió mucho el rumbo del duelo. El Lenovo Tenerife estaba completando la mejor actuación de la temporada. Sin embargo, los de Ponsarnau no bajaban los brazos. Intentaban meterse en un partido que tenían cuesta arriba y después de cuajar un tercer cuarto de notable lograban reducir la diferencia de 20 puntos en su contra (68-50). Lo tenían difícil, pero no dejaban de creer en la remontada.

No obstante, los laguneros no querían tener problemas en el tramo final del partido. Fran Guerra y Wiltjer se encargaron de ello, uno imponiéndose en la pintura y el otro dando un clase de tiro. Los zaragozanos estaban siendo un muñeco en manos de un niño, ya que el Canarias estaba mostrando un nivel superlativo en el Santiago Martín. Finalmente, llegó la tercera alegría del curso para el representativo tras realizar un sobresaliente encuentro (90-65).

Semana redonda en clave aurinegra.