Por Rubén Mesa (@Ru28992)
Este sábado, después de mucho tiempo, volví al Pabellón Santiago Martín para disfrutar de un gran partido de baloncesto: el derbi canario de la Liga Endesa. Se enfrentaban el Lenovo Tenerife y el Gran Canaria. Ambos equipos llegaban igualados a siete victorias y la noche nos depararía emociones y grandes momentos de baloncesto. La verdad que las sensaciones que tuve viendo el partido, a pie de pista muy cerca de los jugadores, fueron impresionantes. Nunca había vivido un partido de baloncesto desde tan cerca, me hacía estar en todo momento muy metido en el partido y vivirlo de una manera especial. El partido fue muy emotivo, por el carácter solidario que tuvo con las personas damnificadas por la erupción volcánica de La Palma.
Vivimos un partido en el que al Canarias, en el primer cuarto, le costó arrancar ya que el Gran Canaria comenzó más acertado, pero poco a poco, los aurinegros se fueron metiendo en el partido y se marcharon con ventaja de 23 a 21 al final de un apasionante primer cuarto. La igualdad y las pequeñas diferencias se mantuvieron hasta que el Canarias consiguió tener una buena ventaja de 10 puntos en el segundo cuarto. Pero los amarillos, con un gran juego de ataque seguían luchando y conseguían llegar al descanso empatados a 48 puntos.
Pasaban los minutos y los cuartos cada vez estaban más emocionantes y empecé a albergar plena confianza en el Canarias, en que se podía ganar el partido.
En el tercer cuarto seguían los pequeños parciales, la igualdad cada vez era mayor, incluso en algunas jugadas se palpaba la tensión, las ganas que tenían ambos equipos de ser el ganador del derbi, así que el tercer cuarto acabó muy igualado, pero con los grancanarios por encima en el marcador: se imponían por 66 a 67. Cada minuto que pasaba pensaba en qué nos depararía la noche, y cómo terminaría la historia del primer derbi en la Liga Endesa, de esta temporada.
En el decisivo último cuarto, el Canarias sacó su gen ganador, aumentó la presión y las ayudas defensivas. Entre el gran juego de sus dos bases, Marcelinho Huertas y Bruno Fitipaldo en la dirección, un sobresaliente Gio Shermadini que se hizo grande en las dos canastas imponiendo su ley, la del más fuerte, y convirtiéndose en el mejor jugador del partido. Fue la pieza clave para que el Canarias sumara la octava victoria de esta temporada y se llevara el derbi, acabando la jornada en tercera posición de la clasificación.
No cabe duda de que estar en tercera posición refleja el buen trabajo realizado por toda la plantilla, así como por el cuerpo técnico.
VIDEO | Las sensaciones del derbi 🇮🇨 👇
😍 @Ru28992, periodista invidente, nos cuenta como vivió la fiesta del basket canario pic.twitter.com/7qnE5LGigX
— La Laguna Tenerife (@CB1939Canarias) November 22, 2021