Iván Barrera (Santa Cruz de Tenerife) | El Lenovo Tenerife se complicó el partido ante el San Pablo Burgos, pero supo sufrir y se llevó la victoria de tierras peninsulares (73-81). Con este triunfo el cuadro de Vidorreta pone fin a la mala racha en Liga Endesa y encamina la clasificación para la Copa.
El balón iba al aire y el reloj comenzaba a andar. En los primeros compases del duelo se pudo apreciar que la igualdad fue la tónica dominante. El representativo daba un golpe e inmediatamente después los locales respondían, lo que provocó que la máxima diferencia en todo el primer cuarto fuera de cuatro puntos a favor de los aurinegros. De esta manera llegaron a su fin los diez minutos iniciales con un resultado ligeramente favorable a los laguneros (16-20).
El segundo acto arrancaba de la mejor manera posible para los pupilos de Txus Vidorreta. Un parcial 0-9 para los canaristas hacía que los canarios cogieran una distancia importante en el luminoso (16-29). Las alarmas se encendían en el Coliseum, pero en ese instante los de Paco Olmos reaccionaban y le devolvían el parcial al Canarias haciendo que el partido se volviera a equiparar (23-28). Después, el Lenovo se mostró muy sólido y logró que apareciera el descanso con una ventaja importante en el marcador (31-39).
La salida de los vestuarios no cambió el plan del choque. El representativo estaba mejor sobre el parqué y un entonado Eddie era el que estaba encargándose de que los locales siguieran vivos. El dúo Shermadini-Marcelinho estaba siendo la clave en el ataque lagunero y los burgaleses no podían con ellos. Los de Txus poco a poco iban yéndose en el luminoso gracias a su alto porcentaje desde el tiro de dos y el fin del tercer periodo hizo acto de presencia con un claro +17 . (43-60)
Por último, el cuarto decisivo arrancó con casi todo el pescado vendido. La distancia del Lenovo era considerable y lo único que tenían que hacer los del Santiago Martín eran jugar con el resultado. Sin embargo, los de Vidorreta se confiaron y el San Pablo Burgos volvía a meterse en la pelea bajando los diez puntos de diferencia (58-67). Los nervios se volvían a poner a flor de piel. La distancia se iba disminuyendo y los canaristas no podían despistarse. Finalmente, el Canarias supo sufrir para llevarse el partido (73-81) y se jugará la clasificación a la Copa ante el Valencia en casa. Por lo tanto, trabajo hecho en tierras peninsulares. Solo queda rematar la faena.