Carlos Hernández | El Lenovo es un muro difícil de tumbar. Victoria en casa frente al San Pablo Burgos 91-78, en un encuentro controlado en su mayoría pero que deja una seña de identidad clara de los locales, saber sobreponerse a las situaciones. El ritmo fue alto e intenso todo el partido, pero cuando el Lenovo Tenerife se vio por detrás supo reaccionar sin perder el tiempo. Una victoria en la competición doméstica deja a los tinerfeños cerca de las cabezas de serie de ‘playoffs’.
El partido comenzó con un buen ritmo anotador por parte de los pupilos de Txus Vidorreta. Un gran Shermadini bajo el aro, y un acierto en el triple elevado hicieron que los locales se encontrasen por delante en el marcador. Salin anotó tres triples en ese cuarto fruto del buen movimiento de balón del equipo.
El ex del Lenovo, Dani Díez, anotaría dos triples consecutivos para mantener al San Pablo Burgos en el encuentro. Sastre consiguió aportar buenas defensas exteriores, y se terminó el cuarto bajo la tónica del buen movimiento de balón generando tiros desmarcados.
El segundo cuarto estuvo bajo la tónica y ritmo de Marcelinho Huertas. El brasileño comenzó a organizar y anotar jugada tras jugada. Txus Vidorreta incorporó a Fitipaldo junto al brasileño para aportar creatividad al ataque, y funcionó.
El conjunto de Burgos se mostró errático en el tiro libre, y eso le costó no acercarse en el marcador a los locales. Aún así su ataque se nutría de anotaciones esporádicas con triples en la esquina y entradas al aro que les mantenían vivos en el encuentro. El Lenovo encontraba dificultades en el final de cuarto para anotar y mantener la ventaja cómoda de cara a la segunda parte.
El tercer cuarto comenzó de la mano de Marcelinho y su asociación con Shermadini. Explotando el pick & roll, generaban anotaciones y faltas con facilidad. Pero el San Pablo Burgos se encontró más suelto en ataque, lo que obligó a Vidorreta a sacar a Sastre y Sergio Rodríguez para la defensa.
A los problemas en defensa se le sumaba la carga de faltas en los pívots Shermadini y Fran Guerra. Dani Díez seguía con un extra de motivación y daba muchos problemas al conjunto tinerfeño. A través de pases en el poste de Wiltjer, los locales lograron mantener una ligera ventaja con triples. Pero el cuarto se había cerrado con sensaciones de inseguridad en defensa.
Un arreón inicial de los visitantes los puso por delante en el marcador por primera vez. Ahí entraría en juego Salin y sus triples para devolver el ánimo y la confianza al conjunto aurinegro. Sastre aportó mucho a ese salto de confianza, gracias a su multifacética reboteando, defendiendo y anotando.
A partir de la ventaja recuperada, la intensidad de Lenovo no decayó y se mostraron firmes hasta el final. Una muestra más de que este equipo se mueve amoldar a cualquier situación y partido. Los máximos en los locales los pusieron: Salin 15 puntos, Marcelinho 13 asistencias y Doornekamp 5 rebotes. La valoración más alta del partido fue para Marcelinho Huerta con una puntuación de 20.