Redacción Deporpress| Maikel Mesa es, desde el pasado verano, uno de los capitanes de la UD Las Palmas. El tinerfeño, que viste de amarillo desde el verano de 2018, será una de las ausencias de los grancanarios en el partido de este domingo en el Heliodoro.
Un positivo en coronavirus impedirá que Mesa vaya convocado con la UD en el que iba a ser su octavo clásico regional, unos partidos en los que, sin embargo, su aportación ha sido absolutamente intrascendente.
El centrocampista tinerfeño no ha sido nunca titular en un derbi canario y apenas ha sido capaz de sumar 48 minutos sobre el terreno de juego en las siete citas para las que fue convocado. Debutó en estos partidos ante los blanquiazules el 16 de diciembre de 2018, con un empate (1-1) en Gran Canaria y en una cita en la que disputó 13 minutos.
Los siguientes tres choques de máxima rivalidad regional los vivió desde el banquillo. El pasado curso jugó 20 minutos en el triunfo amarillo por la mínima (1-0) jugado en noviembre de 2020 y en la segunda vuelta también disputó 15 minutos en el empate de los grancanarios en el Heliodoro (1-1).
Ahí termina la historia de Maikel Mesa en el derbi canario. Esta campaña no fue utilizado por Pepe Mel en la cita celebrada el estadio de Gran Canaria en octubre (2-1) y el propio entrenador amarillo ya apuntó a revisar el rendimiento de los jugadores durante la primera vuelta a la hora de determinar las piezas que están más cerca de dejar la UD en este mercado invernal.
Con contrato hasta el 30 de junio de 2023, Mesa ya manifestó que no se plantea salir de Las Palmas, el equipo de sus amores según ha manifestado en reiteradas ocasiones. El último partido de Liga en el que jugó este curso con los amarillos se remonta nada menos que a la cuarta jornada. Tras caer en Copa frente al Valladolid, el tinerfeño dejó claro que «no contemplo una salida del equipo ahora, ni tampoco me lo ha comentado nadie».