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¡El Iberostar ya está en la final!

Aleix Valero | El Iberostar Tenerife jugará la gran final de la Basketball Champions League el próximo domingo (17:00 horas) para intentar recuperar la corona europea que no pudo retener el año pasado y volver a inscribir con letras de oro su nombre en una BCL que le viene como anillo al dedo.

Los tinerfeños, en una semifinal muy seria y trabajada, se deshicieron del anfitrión y gran revelación de la fase final del torneo Telenet Giants Antwerp (54-70) y se enfrentarán por el título a la Virtus de Bolonia, que derrotó en la otra semifinal a los alemanes de Brose  Bamberg (67-50).

Un gran segundo cuarto, en el que Iberostar dejó en solo seis puntos a los belgas, fue el principio de una victoria más costosa de lo que refleja el marcador final, puesto que el rival aguantó hasta el último cuarto. En los últimos minutos, ya entregados, los tinerfeños ampliaron la diferencia en un encuentro en el que brillaron con luz propia los aleros, especialmente Javier Beirán acompañado por un gran Nico Brussino y una actuación muy importante de Pierre Antoine Gillet, que sostuvo al equipo después del irregular comienzo.

Como había ordenado Vidorreta, salió muy intenso en defensa Iberostar Tenerife que no permitió la primera canasta del anfitrión hasta que se jugaba el segundo minuto, pero fue un triple de Schoepen que dio la delantera a Antwerp, en un inicio precipitado en ataque por ambos equipos; los nervios ganaban.

No podían jugar los amarillos con Iverson en la pintura estando fallón en este inicio el americano (9-4, 5’). Solo Brussino, con cinco puntos 89-7), mantenía el criterio y Bako, el pívot que debía frenar a Iverson, cometía su segunda falta personal a cuatro minutos del final del cuarto.

Tate, con un 2+1 lograba la máxima momentánea (14-7, 6’), y debutaron en partido Ferrán Bassas, Gillet y Javi Beirán, respondiendo el belga con un gran triple (14-12) en su primer lanzamiento, pero los belgas, con un 6-0 parcial, frenaron la reacción canarista para cerrar el primera acto con su máxima renta (20-12) y avisando a Iberostar.

No encontraban los aurinegros soluciones para frenar a Tate, que elevó la diferencias (22-12) con su séptimo punto, pero Gillet, con un rebote en ataque y triple en la misma jugada, sostenía al equipo (22-15, 12’). Apareció Iverson por fin con un mate tras una genial penetración y asistencia de San Miguel (24-19).

Los mejores minutos de los tinerfeños culminaron con un nuevo triple de Gillet (24-24, 15’) con el que se firmó un 0-9 parcial; igualando un partido que llegó a estar 10 abajo (22-12). Tim Abromaitis, a 2’34” del descanso, volvió a empatar el duelo (26-26), y Niang machacó un palmeo a 1’59” para devolverle el mando al Iberostar desde el 3-4 de los primeros ataques.

Lo bordaba en defensa Iberostar, ante un negado Telenet Giants que cuando encontraba tiros liberados (pocos), los fallaba, para tomar un poco de renta al descanso (26-31)

Kalinoski, con un triple nada más reanudarse el partido, rompió la dinámica para los suyos (29-31), aunque Beirán empezó su particular clínic posteando para lograr un 2-10 parcial  (31-41, 25’) con el que los insulares alcanzaron su máxima renta.

Pero surgió de nuevo Telenet con los triples de Kalinoski y Dudzinski para, arropados por su afición, volver a meteré de pleno en el duelo (40-43, a 1’45” del final del cuarto). El partido estaba vivo y bonito para el espectador, llegándose al decisivo con los mismos cinco puntos de ventaja para los canaristas (42-47) con los que había llegado al descanso.

No pudo comenzar mejor el último parcial, con un 3+1 de Brussino (42-51) y pérdida posterior de los belgas en su ataque. El argentino lo bordaba demostrando su gran momento de forma, para lograr un nuevo triple en otra jugada de cuatro puntos de Iberostar (42-55, 33’) con el que acercaba el pase a la final.

No llegó la primera canasta del anfitrión hasta ¡Cómo no! un nuevo triple de Kalinoski (45-55) a falta de 6’45” del final del partido. Jugó Vidorreta con dos bases para controlar el partido, y aunque Antwerp se acercó (49-57), un triple estratosférico de Beirán (y su punto número 14) acercó todavía más el triunfo (49-60, 37’).

Los dos aleros estaban resultando piezas claves, y los belgas casi dieron por perdido el partido a falta de tres minutos, manejando mejor las rotaciones Vidorreta que había refrescado a los imprescindibles en el tercer cuarto. Los últimos dos minutos, con los locales entregaron, fueron una fiesta aurinegra, tanto dentro de la cancha como en la grada, donde los poco más de 300 aficionados tinerfeños, se dejaron notar, calentando motores para la gran final del domingo.