Redacción Deporpress| El Canarias no falla antes del derbi. Sufrió para ganar en el Nou Congost en un partido que se le puso muy pronto de cara, pero en el que comprobó por qué el Baxi Manresa había ganado tres de sus cuatro últimas citas. Los catalanes vendieron cara la derrota y obligaron a los tinerfeños a emplearse a fondo en el último cuarto para lograr el triunfo. Shermadini, autor de 18 puntos, Fitipaldo, con 16, y Huertas, con 15, fueron los artífices de este nuevo éxito.
El primer cuarto resultó muy dinámico. El Iberostar Tenerife salió en tromba, con Fitipaldo y Shermadini aupando en el marcador, con 8 puntos cada uno, a los aurinegros. La inspiración del uruguayo y el georgiano hizo que la ventaja creciese fácilmente para los de Vidorreta, que llegaron a disfrutar de hasta un 10-24 favorable.
Pero cuando el técnico visitante decidió sentar a ambos, llegó la reacción de los locales. El Manresa se metió en el partido con un parcial de 13-4, que hizo que se esfumase casi toda la ventaja canarista para llegar al final del primer parcial con 23-29.
Los de Pedro Martínez encontraron la fórmula para contener el ritmo de los tinerfeños en el segundo cuarto y se impusieron en ese parcial (21-15) para llegar al descanso con 44-44.
En el tercer cuarto siguió la misma dinámica en los locales, que lograron culminar su proeza y ponerse por delante en el marcador por vez primera en el partido tras un triple de Tabu (51-48). Los tinerfeños, no obstante, siguieron remando y disfrutaron de pequeñas ventajas. Pero, cada vez que sucedía eso, el Manresa aprovechaba la relajación del Iberostar para igualar la contienda o, incluso, ponerse otra vez por delante como al final del tercer cuarto (66-65).
Los aurinegros volvieron a enderezar el partido cuando se aplicaron en defensa y se pusieron 71-79, gracias a un parcial de 5-14, mediado el último cuarto. Fue la única manera de acabar con la heroica resistencia de los locales que, pese a todo, no se rindieron y se fueron a un intercambio de golpes en el que los tinerfeños conservaron la renta a falta de dos minutos para la conclusión (77-84).
Vidorreta decidió jugar los últimos minutos con dos bases en pista para forzar a que los locales cometiesen personales como la mejor herramienta para evitar un epílogo con un sufrimiento innecesario. La fórmula aplicada por el técnico vasco funcionó a la perfección y el Iberostar Tenerife se llevó el triunfo por 80-88.