Redacción Deporpress |El Iberostar Tenerife dio un golpe sobre la mesa en su grupo de la Basketball Champions League ganando el partido más complicado de esa fase de grupos.
Los canaristas asaltaron la cancha de Reyer Venecia (65-72) en un choque muy cerrado y que no se resolvió hasta el último minuto, para liderar en solitario y ser ya el único equipo invicto del grupo B, imponiéndose a la mejor defensa de la Lega italiana.
Un gran segundo cuarto, cerrado con 12-20 y un parcial en los tres últimos minutos de 0-9, dio alas a los de Vidorreta, que enfilaron el descanso con una máxima ventaja de ocho puntos (32-40).
Sin embargo el tercero fue de claro color transalpino, que con un 20-7 en diez minutos, enfiló la recta final con ventaja (52-47), aunque los canarios reaccionarían a tiempo.
Thad McFadden, con ocho puntos en el primer cuarto, aguantó el tipo para que el Iberostar Tenerife mantuviera la igualada (20-20) al final de los primers diez minutos, que empezaron siendo locales desde el inicio. Tras los triples iniciales de Bramos y San Miguel (3-3), los italianos empezaron a tomar la delantera con ventajas pírricas, aunque liderados por Watt, llegaron a los cuatro puntos (11-7); el local finalizaría con siete puntos este cuarto, por los ocho del canarista.
Fue precisamente McFadden quien, con un brillante 3+1, dio ventaja a los tinerfeños (11-13). Después de un 5-0 local (16-13), no se pondría por delante Iberostar hasta una canasta de Sebas Saiz (18-20), replicada por Giuri en la última acción.
Reyer aceleró en la salida del segundo (25-20 y 28-22) tras el tercer triple de Haynes, pero Brussino y Gillet anularon el tirón local, con cinco puntos del argentino (30-29). Y después de que Watt pusiera de nuevo a los suyos por delante (32-31), el mencionado 0-9 parcial de los visitantes reflejó la máxima renta aurinegra (32-40) del partido.
Se atascó la salida tras el descanso (34-42, 24’), con una canasta por equipo. Los insulares se atascaron, sin ver aro, mientras que Reyer Venecia aprovechaba el estado de gracia de Haynes, que llegó a su quinto triple y 17 puntos en su cuenta particular para darle la vuelta al partido (44-42, a 3’ del final del período) y sangrar al Iberostar con un 12-2 parcial en siete minutos.
A pesar de la respuesta después del tiempo muerto de Vidorreta, con triple de Bassas, Venecia no aflojaría en su rito, desconectando el ataque visitante y pasando por encima de la defensa de Iberostar, tomando el mando (52-47) para el decisivo cuarto final.
Radicalmente opuesta fue la salida del último, con sendos triples de Brussino y Gillet, que devolvieron la ventaja a Iberostar (52-55, a 8’11 del final) forzando al tiempo muerto local. También le funcionó para el partió a Walter de Rafaelle, que vio como Stefano Tonut enlazaba cinco puntos (57-55, 34’) para devolverle la delantera…hasta una nueva aparición de McFadden con un 2+1 (57-58) y empezar un 0-7 parcial (57-62, a 4’23” del final) que, de nuevo, forzó al tiempo del preparador italiano.
Bramos rompió la mala racha (61-62) y, a pesar del triple de McFadden (61-65), Venecia volvió a demostrar lo complicado que es ganarles, y más en su territorio, para empatar a 65 con dos tiros libres de Haynes para entrar en el último minuto.
Ahí Abromaitis apareció en un momento clave para anotar sus tres primeros puntos del partido con un 2+1 tras un gran rebote ofensivo (65-68) a 43 segundos del final. Iverson se adueñó de un rebote y fue objeto de una falta personal para estirar la ventaja con dos tiros libres (65-70) a solo 17 segundos del final. Falló Stone el triple tras el timpo muerto local y Beirán sentenció desde el tiro libre.