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El Iberostar Tenerife, ante un escenario sin precedentes

Redacción Deporpress | La ACB camina hacia su previsible regreso. Y el Iberostar Tenerife sigue dando pasos hacia la recuperación del tono físico después de dos meses de parón. A la espera de una confirmación de sede, la fase final se prevé bastante intensa para los equipos de la élite presentes en este certamen definitivo para decidir el curso 2019/2020 en la competición doméstica. ¿Pero cómo es esta vuelta hacia una normalidad progresiva? Sin ir más lejos, este martes, el equipo aurinegro se entrenaba «en grupos sin contactos». Hablamos con el técnico del CB Clarinos Ciudad La Laguna Tenerife, Claudio García, quien nos da las claves  de hasta dónde pueden desarrollarse estas sesiones que se acerquen a una línea que sea de valor para coger carácter competitivo.

«Es cierto que en los deportes de equipo hay unos niveles de porcentaje donde el contacto existe. Desde mi perspectiva, entiendo que a estas alturas se está trabajando dentro de esas particularidades, adaptándolo para que puedan desarrollarse esos ejercicios, tanto en la parte ofensiva como defensiva, sin tener un contacto directo con el compañero; es perfectamente viable«, destaca el ‘coach’ morado.

En cuanto a la posibilidad de un número creciente de positivos en la Liga Endesa, dentro de unas plantillas donde el número de efectivos es inferior a otras disciplinas como el fútbol, García comenta que «hay que extremar las medidas independientemente del número de jugadores en una plantilla; no creo que cambie por el tipo de deporte. Debemos ser capaces de respetar los requisitos de seguridad sanitarios al máximo porque, de lo contrario, podría darse un positivo».

Otra de las grandes cuestiones residen en torno a las repercusiones en el apartado físico, con una alta carga de partidos en su regreso que podría mermar a los jugadores después de un tiempo alto de inactividad e inadecuado intervalo de recuperación. «Si cuentas con una plantilla larga, por ejemplo de doce jugadores, será mucho más fácil y previsor que con una de ocho o nueve. Existe poco tiempo. Venían de un buen estado físico, pero con este parón, la reactivación supone un cambio drástico por mucho que se haya mantenido el tono en casa durante el confinamiento. Todo dependerá del número de días y horas de descanso que den a los equipos entre uno y otro partido, pero si en una pretemporada normal necesitas mes y medio para coger la forma, todo lo que sea inferior a ello supondrá un riesgo, por mucho trabajo previo que exista. El jugador va a tener más probabilidades de entrar en una sobrecarga, una lesión o cualquier anomalía deportiva”, finaliza.