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El Iberostar certifica su campeonato de grupo en Israel

Redacción Deporpress | El Iberostar Tenerife certificó su campeonato del Grupo B en la Basketball Champions League logrando su décima victoria europea al derrotar a Hapoel Holon, líder de la liga israelí (77-88) en un encuentro mucho más complicado de lo esperado.

No resolvieron los de Txus Vidorreta el envite hasta los minutos finales en un encuentro de alternancias y altibajos, y que mantuvo su incertidumbre hasta que faltaron dos minutos para el final. Desde el 72-71 del último cuarto, los aurinegros machacaron en un abrir y cerrar de ojos a los locales con un parcial 5-17 con Nico Brussino convertido en figura estelar (finalizó con 20 puntos).

De esta manera Iberostar tendrá, en teoría, un cruce de octavos de final más asequible cuando termine una primera fase en la que el balance es ya de diez triunfos y solo dos derrotas.

Arrancó con intercambio de canastas el partido pero por delante Hapoel (2-0 y 4-2) hasta que los aurinegros encontraron su ritmo defensivo que le permitió organizar claros ataques para imponer su fluidez. Prácticamente en un abrir y cerrar de ojos los visitantes pasaron del 4-2 al 5-16 tras dos triples de Tim Abromaitis, enlazando un 1-14 parcial que resultaría un espejismo más que el cumplimiento del guion previsible.

Peor surgió entonces la figura de DeQuan Jones que bordó su partido hasta el descanso, para hacerle él solito un 6-0 al Iberostar (11-16) que devolvió la igualdad al marcador. Con una canasta final de Reynolds Holon se mantuvo cerca del Iberostar (13-16) al término de los primeros diez minutos.

Siguió Jones con su particular recital hasta llevar a su equipo al 18-19 (11’) nada más empezar el segundo cuarto, con un 5-0 parcial hasta que Simhon, con el primer triple local, puso por delante a los suyos (23-21, a 7’10” del descanso). Coincidieron en pista White y McFadden por el Iberostar con el primero ejerciendo de 1, e un cuarto de claro color amarillo, israelí (28-25, 16’).

Tuvo que recurrir Vidorreta a Bassas, Beirán y Abromaitis para dar forma a su quinteto y terminar la pájara, tanto en defensa como en ataque, aunque los locales no aflojaron en su ritmo anotador. Jones, Atkins y Reynolds lograron conservar la ventaja (35-30, 19’) hasta el minuto final, donde Vidorreta paraba el partido por segunda vez con un monumental cabreo con sus jugadores (39-32) en el último minuto, que finalizó como mal menor White sobre la bocina (39-34).

Lejos de reaccionar, el regreso del vestuario no varió nada, llegando rápidamente a los diez de ventaja Hapoel (44-34, 22’) después de un triple de Clein. Se había ido Iberostar del encuentro, sobre todo en el apartado mental. Así San Miguel fue castigado con una técnica por protestar (47-34, 23’); se habían olvidado de jugar los tinerfeños, impotentes. Sacudido por la rabia despertó desde la defensa, logrando un 2-10 (49-44, 25’) con el que ‘volver’ al partido.

Entre White y McFadden lograron poner al equipo a solo cuatro puntos (52-48, 28’), y Bassas, con un triple lejanísimo y un robo, daba alas (56-55, 29’), provocando la cuarta falta de Atkins, que era el sostén de Hapoel con sus 16 puntos. La remontada la completó desde el tiro libre Nico Brussino (56-57), pero Huber, con un triple sobre la bocina, advirtió de que no le sería fácil a los canaristas ganar el duelo (59-57).

Brussino estaba en trance cobrando un rol de actor principal (59-62) anotando los últimos siete puntos para los suyos. El partido estaba tan intenso como emocionante (64-64 a 7’30” del final). Huber y Brussino se habían erigido (69-68, 34’) como anotadores para los suyos, y Abromaitis y Pnini, desde el triple mantuvieron el pulso (72-71, y 72-73, 35’). Defendía muy bien las líneas de pase Iberostar, y dos triples de Brussino (17 puntos entonces) desataron la euforia de sus compañeros (74-79, 36’), obligando al tiempo muerto local.

Dos nuevas pérdidas de ataque locales acabaron con otro triple más de Brussino (74-84, 38’), obligando de nuevo a Shamir a frenar la sangría en los mejores minutos de Iberostar, pero sin tiempo material para lograr alterar el resultado.