Luis Rosales| Hace exactamente dos meses, el conjunto aragonés era el líder indiscutible de la categoría. Tras ganar a la Cultural Leonesa en la jornada 25, muchos pronosticaban que el Huesca lograría un puesto de ascenso directo a Primera División.
La situación es bastante diferente si se observa la clasificación. El equipo que dirige Rubi atraviesa una mala racha de ocho partidos sin conseguir la victoria, lo que ha provocado que tanto el Rayo Vallecano como el Sporting le superen en la tabla. Esta noche se enfrentará como local al Barcelona B con el objetivo de volver a ganar para reengancharse a la lucha por ascender de modo directo.
Si no obtiene el triunfo ante el filial blaugrana, el Huesca tendrá que disputarse junto a muchos equipos, entre los que está el CD Tenerife, una plaza para jugar el play off, después de haber estado primero en la clasificación durante meses.
El sábado se enfrenta a domicilio ante la escuadra blanquiazul en el Heliodoro Rodríguez López, con mucho en juego para ambos, por ser rivales directos con el mismo objetivo y porque restan pocas jornadas para finalizar la competición. Perder significa dar un paso atrás que ninguno se puede permitir.