Redacción Deporpress| Andrés Fernández estuvo en la cadena de filiales del CD Tenerife cuando apenas contaba con 14 años. Su padre, militar de profesión, fue destinado a la isla y, antes de concluir su etapa aquí, fue reclutado incluso para realizar la pretemporada con la primera plantilla blanquiazul en Barlovento (La Palma).
El Tenerife se despidió de su proyecto de portero cuando, con 18 años, cambió una isla por otra y se marchó al Mallorca B. Tras su paso por el club balear, fichó por el Osasuna, donde llegó a debutar en Primera División con 21 años. Después de tres temporadas en el club navarro fue cedido a la SD Huesca, donde militó en la campaña 2010-11 y fue proclamado como el guardameta menos goleado de toda la Segunda División.
Nada menos que diez temporadas después, el portero murciano, de 33 años, volverá a recalar en el club oscense aunque, esta vez, será para salvaguardar la portería del conjunto azulgrana en Primera División. Fernández tendrá que ganarse la titularidad ahora con Álvaro Fernández y Antonio Valera como principal competencia.
El guardameta regresó al Osasuna tras su primer paso por el Huesca y defendió la portería del equipo de El Sadar hasta la temporada 2014-15, en la que ficha por el Oporto. La aventura en Portugal no le fue todo lo bien que deseaba y buscó acomodo en el Granada durante el ejercicio 2015-16. Tras su paso por el equipo andaluz, Fernández fichó por el Villarreal, en el que ha estado durante los últimos cuatro cursos de su trayectoria profesional.