Redacción Deporpress | El hormigón vuelve lejos del Heliodoro. El Tenerife consiguió su primera portería a cero como visitante en este curso 2022/23, precisamente ante un Burgos que arrancaba como líder la jornada y que no había encajado ni un solo tropiezo en El Plantío, con José Antonio Caro imbatido.
Los pupilos dirigidos por Ramis sí habían sumado tres candados en la portería de Juan Soriano, pero en el recinto capitalino ante Cartagena (0-0), Granada (2-0) y Racing (1-0). Fuera de casa, el Tenerife no encajaba desde la ida de la final del playoff de ascenso a Primera División ante el Girona (0-0), que sucedió el pasado 11 de junio.
Vuelta a los orígenes
Uno de los propósitos de Ramis en esta temporada había sido dotar de una evolucionar natural a su equipo, con mejores y mayores automatismos en ataque para crecer en variantes. Una tarea que, sin embargo se ha quedado a medias, en parte por la pérdida de efectivos con buen manejo de balón, como son Shashoua y Corredera, así como en las lagunas defensivas del equipo.
De este modo, frente al Burgos se volvió al partido prototipo del mejor foráneo de la Segunda División en la 22/23. Ya ante el Mirandés, persiguió esa versión, pero la gasolina solo le duró 45 minutos. Esta vez, desde el 1 y hasta el 90, el Tenerife defendió en bloque ante uno de los contrarios que mejor han ‘copiado’ el estilo blanquiazul de la 21/22.