Redacción Deporpress| El Éibar ha comunicado este lunes que no renovará el contrato de su director deportivo, Fran Garagarza ,una vez que expire el próximo 30 de junio.
Tampoco continuará en el club azulgrana su mano derecha, Mikel Martija. De esta forma, la entidad armera da un golpe de timón respecto a la persona que ha guiado los despachos de Ipurúa durante la última década.
Garagarza será recordado en la isla como la persona que pagó 3,2 millones de euros al Tenerife por el traspaso de su delantero Alexander Mesa ‘Nano’, días antes de que concluyese el mercado de verano de la temporada 2016-17. La cifra superó incluso, tras realizar la conversión de pesetas a euros, a los 3,1 millones que abonó el Real Madrid al conjunto blanquiazul en 1994 por la venta del argentino Fernando Redondo.
La salida de Garagarza es consecuencia directa de la mala trayectoria del Éibar en el presente curso por lo que, a falta de cuatro jornadas para el final de la Liga en Primera División, ambas partes han decidido dar por cerrada una etapa que deparó una década de alegrías, con los ascensos a Segunda y a Primera División. Los azulgrana se han mantenido en la élite del fútbol nacional durante las últimas siete campañas de manera consecutiva.
Sin embargo, los errores de Garagarza en los últimos dos años han resultado determinantes para imposibilitar su continuidad en el club de Ipurúa. El Consejo de Administración considera que solo Edu Expósito y Bryan Gil han dado un rendimiento notable de las últimas 15 incorporaciones que ha realizado el director deportivo y, por esa razón, entienden que ha llegado la hora de cerrar su ciclo al frente de la dirección deportiva.
En cualquier caso, Fran Garagarza pasará a la historia como el director deportivo que más tiempo estuvo en ese cargo. Llegó al Éibar en Segunda B y logró dos ascensos consecutivos gracias a su particular ojo clínico para detectar a jugadores de talento a coste cero, especialmente en sus primeras temporadas en el club.