Redacción Deporpress | El choque de este domingo ante el Mirandés era una reválida también para el Rodríguez López. Después de tres partidos donde el aficionado blanquiazul no había visto ganar a su equipo y se había llevado dos auténticos varapalos, el Tenerife no solo debía recuperar las victorias en casa, sino también contentar a su público.
Y esta vez sí disfrutaron. Después de no haber visto a su equipo marcar un solo gol desde el pasado 4 de diciembre, este domingo pudieron comprobar que el cuadro blanquiazul no tiene la pólvora mojada y es capaz de deleitar a los suyos con una goleada como la que se vio ante el Mirandés.
El reencuentro de Suso con el gol, el desgaste de Aitor Sanz, la resurrección de Borja Pérez o las maravillas de Ayoze, sirvieron para que los más de 9.600 espectadores que acudieron al recinto capitalino, ovacionaran a los suyos y hasta se permitieran hacer la ola ya con el 3-0. Sin duda, la mejor manera de arrancar el mes de febrero.