Skip to main content Scroll Top

El Guiri-Garai

Por Chus de León

El tourmalet

Se viene el Tourmalet, el próximo mes de competición que se le viene al Tenerife es un auténtico disparate.  Y se viene después de una racha de dos puntos conseguidos de los últimos 15 y con el antecedente de haber logrado solo dos puntos ante los cuatro recién ascendidos de segunda división B.

Para ponerse a temblar

Si uno se pone a mirar el estado de los gregarios con los que afrontaremos esta etapa de montaña se echa las manos a la cabeza. A saber. Un portero despistado que ha perdido el tino y sale prácticamente a error gol por partido desde hace un mes. Un lateral que perdió la espalda hace 3 años y que se pone digno por cuatro partidos buenos hablando de jugar en Primera División (me parto) rechazando renovaciones. Un eslovaco internacional que está afectado porque el Celta no le ha llamado desde que está en la Isla. Un majorero que ha sido defenestrado públicamente por su entrenador, machacado en rueda de prensa y mandado a la grada como castigo, al que probablemente no le quede más remedio que ser puesto como titular mañana y que seguro que estará motivadísimo y superfeliz con su mister. Un Milla que suspira con todo lo que suena a Primera y que no sabe cómo hacer para intentar salir de aquí escopetado deseando que se abra el mercado de invierno. Un Malbasic que ya no sabe si juega por la izquierda, de delantero, por la derecha o si se va al banquillo. Un Dani Gomez que ve como Ramón Miérez, sin hacer absolutamente nada sobre el verde y siendo expulsado de un entrenamiento es mas titular que él cien veces. Un Carlos Ruiz que de titular indiscutible ha pasado a no contar para el míster. Un Mauro Dos Santos que no cuenta ni para traer los conos en el Mundialito con uno de los sueldos más altos de la plantilla. Un Shaq Moore que podrí­a ayudar a traer los conos al argentino. Un Naranjo que a día de hoy es uno de esos conos y está totalmente defenestrado tal y como los están Suso, Undabarrena…

Vamos, que el Tenerife tiene un Guiri-Garai en la caseta que da miedo, reflejo del nefasto timón de su gestor. Cuya idea futbolística es innegociable pero su capacidad de llevar el equilibrio al grupo es un auténtico disparate.

Eso sí, sabemos a lo que jugamos.