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El goleador, por @juanjo_ramos (30-7-15)

Por @juanjo_ramos

Avanza el mercado de fichajes sin señales de los refuerzos decisivos del CD Tenerife. Raúl Agné confirmó el miércoles mi sensación: llegados a este punto, conviene esperar. Las opciones de última hora deben dar al club un salto de calidad importante. Lateral, extremo, delantero y, si sobra dinero, un cuarto fichaje para enriquecer la segunda línea. Esa es la hoja de ruta.

Se hace duro esperar a que se confirme que Álex Martínez y Diego Aguirre, los preferidos para el flanco izquierdo, son efectivamente descartes de Primera. Pepe Mel y Paco Jémez tienen la palabra. Luego tocará competir con otros clubes interesados. O sea que no hay garantías de éxito. Sería una banda de lujo para el conjunto blanquiazul, aunque en esta bendita isla cueste entender que los fichajes de renombre forman parte del pasado.

Ahora no hay dinero. De ahí las dificultades. Los ricos de la categoría son otros: Almería, Córdoba, Zaragoza y Oviedo. El primero ni existía en la gloriosa época europea de los tinerfeños. El segundo vagaba por la Segunda B. Ambos militaron la pasada campaña en la máxima categoría. Las cosas, por tanto, han cambiado y mucho. Por eso, cuesta cerrar contrataciones ilusionantes. Por eso, los jugadores dicen que no una y otra vez al Tenerife. Ya no huelen aquel glamour irrenunciable. Ahora solo ven un equipo más de Segunda. Del montón. Con poco presupuesto y, por si fuera poco, un ambiente irrespirable durante buena parte del curso anterior.

Viendo la pretemporada, el principal déficit sigue siendo el gol. Por eso, no vale cualquiera. Por eso, conviene afinar. Por eso, es mejor tener paciencia. Un error en esa elección puede resultar fatal para un equipo asentado en pilares más bien defensivos (Dani Hernández, Carlos Ruiz, Aitor Sanz y Vitolo) y que, en el aspecto ofensivo, seguiría dependiendo a día de hoy y casi en exclusiva de Suso. Confío en Pedro Martín. Creo que dará alegrías. Es de esos jugadores que te entra por los ojos casi a las primeras de cambio. Pero no es suficiente. Espero un último gesto habilidoso en los despachos. Algo que se salga de lo normal. Un delantero que, ambicionado por otros equipos, recale en el Tenerife. Como sucedió con Ifrán el pasado verano.

Tengo la sensación de que este equipo será competitivo el 23 de agosto. Incluso, que le puede venir bien que las expectativas sean más bien escasas. Menos presión, mejor rendimiento. Haciendo un ejercicio de optimismo hasta pienso que lo vivido durante el ejercicio anterior puede ayudar. No hay que repetir errores y la lección está aprendida en el vestuario. Pero también creo que necesitan ayuda. Que estamos en manos de esos fichajes acertados de última hora. Y con sinceridad, me importa un pimiento si llegan el 22 de agosto por la noche o incluso el 31 con el cierre del mercado a punto y la guillotina sobre la cabeza de Serrano. El caso es que lleguen y ayuden. Mucho.