Skip to main content Scroll Top

El gol de Ángel y el derecho al olvido, por @ivanvillanua

Llevo tiempo defendido la libertad de cada uno de elegir su futuro. Cuando adquirimos la mayoría de edad no solo obtenemos el permiso para votar en nuestro país sino que, además, se nos considera como mayores de edad para comenzar a tomar nuestras propias decisiones. Muchos tenemos la inmensa fortuna de poder comenzar a decidir antes, pero había que poner una barrera jurídica y es esa.

Dicho lo cual, al igual que todos reclamamos a la Constitución tener una vivienda digna o un puesto de trabajo yo, además, pido el derecho al olvido y el respeto por las decisiones profesionales de cada uno. Con lo cual: si se ha enfadado porque Ángel celebró el gol la semana pasada tiene dos problemas, enfadarse y gastar su tiempo esperando a que se le pase.

A Ángel se le ha ofrecido en varias ocasiones la oportunidad de recalar en la isla. Pero nunca ha estado en su panel de prioridades. Y eso debemos respetarlo. Como si a usted le ofrecen irse a trabajar a otra empresa y, por la razón que sea, el asunto no termina de convencerle. Y por mucho que repita e insista el que se la oferta, usted siempre será negativo al respecto. Con el futbolista ha sido así siempre. Él entiende que no ha sido momento de regresar y de que, posiblemente, en su habitación cuelgue una frase con la que resuma su historia: «Una y no más, Santo Tomás«.

Que celebre los goles o no, al final son cosas del fútbol. ¿Quién le paga? ¿A quién se debe? ¿Cuánto de recuerdos positivos mantiene de su estancia aquí? A lo mejor ninguno. «Pues Nino dijo que no lo celebraría», escuché esta semana. A lo que yo respondí: «también se le hizo una oferta y no volvió». De repente Ángel se fue quemado de tantas críticas y ha encontrado la felicidad fuera. Tiene derecho a eso y, también a que se le respete por ello. Ni a usted ni a mi nos van a traer el pan a casa, ni por ello besaremos el escudo de nuestra empresa de por vida hasta la muerte. Debemos ser profesionales y hacerlo lo mejor posible. Eso es lo que se nos pide en esta sociedad. Ángel no volverá al Tenerife porque el divorcio es notorio. Dejemos que el futbolista se busque su futuro como mejor sepa. En mi caso le deseo lo mejor. Este equipo ha sobrevivido sin él. Y seguirá haciéndolo sin ningún tipo de problemas. Derecho al olvido. Sin más.