No es oro todo lo que reluce en el grupo canario de la Tercera División. El hecho de comandar la clasificación y ser el auténtico dominador de la categoría, no es sinónimo de éxito en el plano institucional. La situación del Atlético Granadilla es, sin duda, el caso más llamativo de lo mal que lo están pasando los equipos canarios en la Tercera División. El resto de escuadras no son ajenas a los problemas económicos y tendrán que remar mucho contra corriente, para poder llegar al final de la presente temporada. Una segunda vuelta que se presenta apasionante y sin nada decidido, por el momento.
En el plano meramente deportivo, el grupo canario de la Tercera División está siendo dominado por los equipos de la provincia de Tenerife. El Atlético Granadilla, con Tony Ayala en el banquillo, es el líder sólido de la categoría y hasta el momento nadie puede aguantar el ritmo de los granadilleros. CD Tenerife “B”, CD Mensajero y CD Marino, completan las cuatro primeras posiciones. Destaca la fortaleza defensivo del cuadro palmero, sólo encajando siete goles. Por detrás, Villa de Santa Brígida es el principal aspirante para luchar por la fase de ascenso y potencial no le falta al conjunto entrenado por Maxi Barrera.
Prácticamente nadie se salva de los problemas económicos en esta categoría. Las instituciones públicas tardan en cumplir sus promesas, las taquillas, en muchos casos, no dan ni para pagar al trío arbitral y los ingresos publicitarios prácticamente son nulos. Con este panorama, es un verdadero quebradero de cabeza para los directivos encontrar el dinero necesario para sufragar los gastos. El líder no se salva, con la dimisión de parte del presidente y de la Junta Directiva, dejando a la deriva institucional al equipo tinerfeño.
Al final del mes de enero se podría conocer el futuro de uno de los equipos históricos de Canarias. La UD Lanzarote no pasa por su mejor momento y para colmo, ha sido condenada a pagar 475.000 euros por el ya famoso caso Quique Gandul. Los lanzaroteños, a la desesperada, han pedido que se declare la insolvencia provisional y poder fraccionar el pago de la deuda. En caso contrario, la UD Lanzarote estaría abocada a la desaparición.
Los problemas económicos van en aumento. Algunos equipos comienzan a sufrir la baja de destacados futbolistas, quienes deciden no continuar y fichar por equipos de inferior categoría. El caso más llamativo es el del delantero Alberto Noah en la UD Ibarra, jugador que estaría cerca de fichar por la UD Gomera. Aquellos conjuntos que logren mantener la tranquilidad y que sepan pescar en río revuelto serán, sin duda, los que terminen triunfando esta temporada en el grupo canario de la Tercera División.
*Rubén Betancort es periodista y editor de LanzaroteDeportiva.com