Redacción Deporpress | Cristian Lobato, prometedor extremo del Barcelona B, llevaba jugados 24 partidos y había marcado siete goles en el momento de lesionarse. Pero su etapa en las filas azulgranas tocaba a su fin porque en el primer equipo le cerraban el paso otros canteranos como Cristian Tello o Isaac Cuenca. Habilitado para comprometerse con otro equipo desde enero, firmó por el Real Zaragoza.
La lesión de rodilla que le apartó de los terrenos de juego poco después y el descenso aragonés cambió su futuro por completo. Ahora, a punto de completar su recuperación, se enfrenta a un problema que jamás pensó. El que debía ser su nuevo equipo no le acepta en la plantilla y sus representantes (la empresa Promoesport) ya ha anunciado la intención de presentar una denuncia ante la Justicia Ordinaria contra el Zaragoza.
El excanterano barcelonista debía cobrar unos 600.000 euros por su primera campaña y, aunque aceptaba rebajarse el 80 por ciento si recuperaba el dinero en las siguientes, no superó el reconocimiento médico en agosto. Ahora serán los tribunales los que decidan si está en condiciones de jugar y si el cuadro maño debe inscribir en enero al jugador.