Redacción Deporpress | Rubi debía ser presentado este viernes como entrenador del Elche CF, pero le recomendaron que esperara. Varias llamadas a sus representantes y entorno, entre ellas la del presidente de la LFP Javier Tebas, le advirtieron sobre la situación del que iba a ser su nuevo equipo. Y aunque el contrato del técnico reflejaba unas cantidades en el caso de dirigir a los franjiverdes en Primera, otras en Segunda y la liberación del compromiso en caso de descenso administrativo a Segunda B, el exentrenador del Valladolid ha mandado parar.
Mientras Juan Anguix, presidente del club ilicitano, espera una resolución favorable del TAD en los próximos días que les devuelva a la máxima categoría, otro problema pende sobre sus cabezas. El Elche debe 6,8 millones de euros a sus futbolistas y debe pagar o acordar con ellos un calendario de plazos de pago antes del 31 de julio. En caso contrario, bajaría otro escalón en el fútbol español.
Esa hipotética plaza libre en Segunda A saldría a subasta por la cantidad adeudada. Es decir, el club que quisiera acceder a la misma debería pagar el montante pendiente de los ilicitanos con sus profesionales. En esta tesitura, solo el Barcelona B estaría dispuesto a afrontar el pago. También ha sido sondeado el Cádiz, pero la cuantía parece imposible para sus accionistas.
Mientras, la plantilla aguarda novedades. Los fichajes no saben si podrán ser incritos (también pesa una sanción que impediría incorporar futbolistas más allá de la cantidad mínima para un profesional). Y el banquillo sigue vacío. Con Rubi en la reserva. Esperando acontecimientos.