Por @HectorRuizPardo
Escribir estas líneas es contradictorio. Sin dar nada por sentado en una división que ejecuta sentencias firmes sin piedad, no creo ser el único en considerar que tengo el olfato extraviado. Las bases en las islas del sur parecían suficientemente firmes como para evitar el hundimiento. A pesar de algunos pinchazos durante el curso parecía que el aire llegaría en algún momento para reflotar dos proyectos, chicharrero y canarión, pergeñados para subirse a la península a buscar conquistas de más de 20.000 espectadores.
Ahora, por el derrame de puntos, las grietas amenazan en crear falla. Y no es que no tengan ambos primera materia para generar un ecosistema autónomo de bonitas vistas y buenas riquezas, pero parecen haber prolongado un otoño de nueve meses que ha emponzoñado y dividido demasiado. Y cuando en esta categoría el conglomerado no va, cada pisada de hormiga pesa como elefante.
El sábado se ven dos estructuras que aun pueden convertir el alambre en metal ligero. No en titanio, porque para eso no hay tiempo. Evitar el hundimiento de las islas del sur depende de CD Tenerife y UD Las Palmas. Mejorar el olor, el sabor y el resultado final en un derbi como el que viene es condición sine qua non para salvar sus tronos. No hay que perder la fe en que nadie pueda acabar con lo que parece que nadie puede acabar.
- Héctor Ruiz Pardo es periodista y narrador de partidos de Segunda División en Gol Televisión y LaLiga 123.